El mínino es una de las mascotas predilectas en el hogar. Sin embargo, para dicho miembro de cuatro patas, la tierra suelta y mullida puede parecer todo un paraíso hecho realidad, pero puede terminar con esos brotes de remolacha que has cuidado por semanas. Así que ahora te cuento cómo poder evitar el paso de esos gatos al espacio verde.

Gatos huertos

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Métodos para hacer inaccesible el paso de los gatos al huerto

A los gatos les gusta pasar horas y horas tirados en el huerto, por lo que habría que tomar las medidas pertinentes para que no pasen por ahí de una vez por todas.

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Método 1

Hacer un acolchado. El acolchado consiste en una capa de material (puede ser orgánico o no) por encima del sustrato o suelo del huerto. Puede ser hojas secas de paja, grava, virutas de madera o una malla antihierbas. Las ventajas de este método son muchas, por ejemplo minimiza la evaporación y supone una zona de cobijo para fauna útil. Mientras que para el gato va a dificultar la tarea de escarbar, lo que ese esfuerzo termine por desistir y elegir otro lugar para relajarse.

Método 2

Utilizar repelentes: el uso de repelentes no les provoca ningún daño. Son simplemente mezclas de olores que les resulta muy desagradables, lo que va ayudar a alejarlos del huerto, ya que no va a hacer nada atractivo. Existen varios preparados en el mercado y la mayoría son muy eficaces como el repelente de pimienta negra, el de ajo o agua.

Un truco puede ser el emplear un vaporizador y al momento de ver ese gatito acechando el jardín, se puede rociar unas cuantas gotas para ahuyentarlo. Al cabo de un par de veces podrá entender que ese no es lugar para el ¡Gato astuto!

Método 3

Crear un oasis lejos del huerto: los gatos son muy exigentes en cuanto a la higiene de la zona donde hacen sus necesidades, así que para evitar que lo busquen en otro lado como el huerto, habría que mantener el arenero limpio y muy accesible. Incluso se podría hacer una zona limpia y seca, con tierra suelta previamente mezclada con arena, unas plantas como la menta que les resulta muy agradable y unos troncos viejos para que puedan rascarse, siendo así su lugar favorito y evitando que arruinen las flores y el huerto.

Así que ya no hay excusas para tener ese gato en casa y un huerto que siga dando vida al jardín. Seguramente todo va a mejorar y van a poder disfrutar de momentos inolvidables.

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