Todo sobre los Amaryllis

Los Amaryllis pueden ser las flores más fáciles y más impresionantes que jamás hayas  visto crecer. Sus enormes flores, en forma de trompeta, con forma de araña, o bien acampanadas son majestuosas.

De un tamaño que va desde los 4 a los 20 cm de diámetro y en colores sorprendentes, desde los rojos aterciopelados a los rosa, melocotón, blanco e incluso de color verde pálido, colores únicos, pero también las más increíbles mezclas, estriados, curvados, multitud de variedades para disfrutar.

Los bulbos de Amaryllis son plantas tropicales pero son resistentes al frío en las zonas donde las heladas no superan los -5ºC, no obstante es un bulbo que sobretodo se utiliza para interiores, donde van a florecer entre noviembre y abril.

¿Qué hace de los amaryllis un flor tan especial?

Adquirimos un bulbo y en el contiene todo lo que se necesita para producir un fabuloso ramo de vida de grandes y hermosas flores. Todo lo que necesitamos es plantar el bulbo y regar con moderación.


Hay docenas de magnificas variedades de Amaryllis, cada una con su propio color y estilo único. Crecer algunas de sus diferentes variedades es la mejor manera de descubrirlas. Y, puesto que los bulbos son tan fáciles de cultivar, los bulbos de amaryllis se convierten en un regalo fabuloso para todos aquellos que les gusta disfrutar de las flores.

Consejos de plantación de Amaryllis

Los Amaryllis pueden ser plantados en macetas individuales, o bien varios bulbos pueden ser agrupados juntos en un recipiente más grande. Es importante que las macetas tengan agujeros de drenaje en la parte inferior para que el exceso de agua pueda drenarse y las raíces no estén nunca anegadas.

Para plantar un solo bulbo, escoja un recipiente de 15-20 cm de altura y un diámetro de al menos 15 cm. Empieza colocando varios centímetros de tierra para sentar el Amaryllis. Coloque el bulbo en la parte superior del suelo y añade con cuidado más tierra alrededor de los lados. La mitad superior del bulbo debe estar expuesto al aire. Si se desea, se puede cubrir la superficie del suelo con piedras de musgo u otros elementos decorativos. Colocar la maceta en un lugar fresco y soleado. A partir de entonces, regar con moderación, manteniendo el suelo apenas húmedo.

Los Amaryllis también pueden ser cultivados sin suelo. Llenar un vaso o recipiente hermético, coloca 5-6 cm de piedras pequeñas o guijarros. Añadir agua suficiente para cubrir las piedras. Coloque el bulbo en la parte superior de las piedras para que el agua apenas toque la parte inferior del bulbo. Añadir más piedras alrededor del bulbo para ayudar a anclar y sujetar el bulbo, importante esto puesto que cuando empiece a florecer no se vuelque y se arruine. Deja el tercio superior del bulbo expuesto al aire. A medida que el agua se evapora o sea absorbida por las raíces en desarrollo, añade más agua, manteniendo el nivel justo por debajo de la base del bulbo.

Le puede llevar un mes o más para que un bulbo de Amarillis despierte y empiece a crecer, esto dependerá de la variedad y de cuando se plante el bulbo. Amaryllis que se planten en otoño por lo general tardan más en florecer que los bulbos que plantamos en invierno.

Cuando el primer brote emerja  de la parte superior del bulbo, habrá que regar con más frecuencia. En la mayoría de los casos, el vástago saldrá primero, y las hojas aparecerán un par de semanas más tarde. Girar la maceta de vez en cuando para mantener el crecimiento del tallo recto.

Una vez que las flores comiencen a abrir, cambiar la maceta para que no les de el sol y mantener la planta lo más fresca posible para que nuestra flor dure lo máximo posible. Si se desea utilizar sus flores para un jarrón, cuando estén completamente abiertas se cortan y se colocan en agua, es todo un espectáculo.

Cuando las flores se marchiten, utiliza una tijera para cortar por la base del tallo dejando unos cm la mayoría de los bulbos de Amaryllis procederán a brotar de nuevo una segunda brotación o una tercera incluso.

Hippeastrum Elvas ®
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Cuidados posteriores de los Amaryllis

Cuando los bulbos de amaryllis hayan terminado la floración, tenemos dos opciones: o bien desechar las bulbos y comprar otros nuevos el próximo año, o mantener los bulbos hasta que estén listos para florecer de nuevo el próximo invierno. Si deseas guardar los bulbos para el próximo año, esto es lo que debe hacer:

Una vez que las flores se han desvanecido, cortar el tallo (s) aproximadamente 2 cm por encima de  la parte superior del bulbo. Continuar el riego según sea necesario pero solo para mantener el suelo apenas húmedo. Del bulbo brotarán hojas en forma de tiras que van a crecer durante varios meses y producirán la energía que el bulbo requiere para formar flores del próximo año. Abonar mensualmente, utilizando un abono líquido de plantas de interior estándar.

Cuando llegue la primavera y el clima este asentado (varias semanas después de cualquier peligro de heladas), poner la maceta al aire libre en un lugar a semisombra. También puede plantar el bulbo directamente en el jardín. Asegúrese de mantener el bulbo parcialmente fuera del suelo y evitar el exceso de riego. (lo más importante) Cuida de tu amaryllis, aportando agua y abono según sea necesario. Cuanto más grande y más gordo sea el bulbo, más flores producirá.

Cuando se acerque el otoño (y antes de cualquier peligro de heladas), desenterrar el bulbo y protegerlo en el interior. Ponerlo en un lugar fresco y relativamente oscuro (garaje o el sótano) y dejar de regar. Esto le indicará al bulbo que es el momento de descansar e iniciar la formación de flores. Después de un 6 a 12 semanas de descanso, eliminar suavemente el bulbo de la maceta y quita todas las hojas secas. Vuelve a plantar el bulbo en tierra para macetas fresca y nueva y vuelta a empezar con el ciclo.

Cuidado de las plantas nuevas

  1. Cuando esté en flor pero antes de que se desarrolle el follaje, colóquela en cualquier lugar deseado dentro de casa. Sin embargo, a medida que se desarrolle el follaje, traslade las plantas a una ventana luminosa. La luz solar directa puede acortar la vida de las flores, pero una vez terminada la floración, dé a las plantas una exposición sur luminosa, con abundante sol de invierno y primavera.
  2. Para evitar que los tallos florales se estiren en exceso y para prolongar la duración de la floración, mantenga las plantas en una habitación fresca por la noche. Cuando esto no sea posible, pueden ser necesarios tutores para mantener erguido el tallo floral.
  3. El suelo debe mantenerse constantemente húmedo durante la floración. Si se seca, se reducirá la vida de las flores y el tallo floral se doblará.

Cómo hacer que la amarilis vuelva a florecer

A pesar de su breve período de floración, las espectaculares flores vuelven a aparecer con facilidad en los años siguientes. Los cuidados son más importantes durante la primavera y el verano. Una vez terminada la floración, retiraremos las flores y los tallos para que no se formen semillas. No dañe ni corte ninguna hoja.

Coloque las plantas a pleno sol. Si la maceta es pequeña y el bulbo grande, puede ser necesario trasplantar. La maceta debe tener al menos 4 cm más de diámetro que el bulbo. Las mezclas de sustrato habituales son bastante satisfactorias. Al trasplantar, evite en lo posible dañar las raíces. Trasplante antes de la floración, pero no después de que las hojas estén plenamente desarrolladas y en crecimiento activo. La finalización de la floración es el último momento para trasplantar.

Procure un buen drenaje del suelo; nunca cultive las plantas en macetas sin drenaje en el fondo. Mantenga los bulbos a temperaturas de entre 5-10 grados C. Una vez pasado el peligro de heladas, las macetas con bulbos pueden sacarse al exterior. Si dispone de espacio en el jardín, entierre las macetas hasta el borde.

Colóquelas donde reciban suficiente luz solar y puedan regarse con facilidad. Trasládelas gradualmente a un lugar soleado para reducir o evitar quemaduras en las hojas. Mantenga las plantas en crecimiento activo durante el verano. Cuando se acerque el peligro de heladas, saque las macetas con los bulbos y guárdelas en una habitación fresca (de unos 5-6 grados C por la noche). No riegue hasta que el follaje se seque. No es necesaria la luz. Los bulbos requieren un período de reposo de dos a tres meses antes de que vuelvan a comenzar el crecimiento y la floración.

Los botones florales deberían aparecer varias semanas después de trasladar las plantas a un lugar cálido y reanudar el riego. Los bulbos que hayan tenido cuatro o más hojas sanas durante todo el verano deberían ser lo bastante grandes para florecer; los que tengan menos follaje quizá no florezcan. Sin embargo, con los cuidados adecuados, los bulbos que no florecen pueden recuperarse para que den flor en años futuros.

Gracias por leer y llegar hasta aquí.
Carlos Morales Sebastián

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