La Aptenia cordiflora también se le conoce como Rocío, Aptenia o Escarcha. El nombre del género proviene del griego, el cual significa “que no tiene alas”. Pertenece a la familia de las Aizoaceae y es originaria de Sudáfrica.

Aptenia cordiflora suculenta

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Características de la Aptenia cordiflora

Planta suculenta y rastrera. Posee hojas ovales, carnosas, lisas, verdes y llenas de papilas. El tallo ligeramente angulado, de 30 a 60 cm de largo, sin estípulas. Produce flores pequeñas pero vistosas, de color fucsia muy similares a las margaritas. Aunque existe 2 variedades, una con flores rojo intenso y otra con flores púrpura con hojas pequeñas. De un follaje denso que impide que otras plantas puedan proliferar en las zonas donde se ubica la Aptenia, eliminando la aparición de mala hierba.

Cuidados de la Aptenia cordiflora

Aptenia cordiflora

Es ideal para cubrir grandes y pequeñas superficies de bajo mantenimiento, como rocallas, taludes, muros, etcétera. Es posible consumirla como vegetal, ya que tiene un sabor muy similar al de la espinaca.

Precisa de sol, pera también puede crecer bien en semisombra.

Es amante del calor y la sequedad, casi no resiste las heladas, hasta -4˚C si es de corta duración. Ahora que si se cultiva en zonas muy frías con heladas constantes en invierno, es preciso resguardar la zona de cultivo (en un tipo invernadero).

En cuanto el suelo debe estar drenado para su crecimiento ideal.

Requiere de poca agua, por lo resiste largos períodos de tiempo sin ser regada. Pero el desarrollo óptimo es con agua moderada en un suelo bien drenado.

El riego debe suspenderse en el invierno.

No es exigente con la riqueza del suelo, pero es conveniente abonar ligeramente en otoño y en la primavera con cualquier abono orgánico.

Las patologías más frecuentes en esta especie es la pudrición de sus raíces por ataque de hongos y asfixia radicular por encharcamiento. Las plagas más comunes son los pulgones y las cochinillas, por lo deben controlarse para no poner en riesgo la planta.

La multiplicación se lleva a cabo por medio de semillas o esquejes, en cualquier época del año. Para multiplicarse basta con cortar cualquier ramificación y plantarla para que el esqueje enraíce. El esqueje deberá plantarse de manera superficial, a lo mucho 2 cm.

Así que un esqueje de unos 20 cm plantado al inicio de la primavera habrá producido una planta de 30 cm de altura y 1 m de diámetro al final del verano.

Imágenes cortesía de: Alicia RG,

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