El Árbol del coral, también conocido ceibo, pico de gallo, cresta de gallo, flor de coral, etcétera, es un arbusto y árbol caduco o semi perenne, generalmente espinoso, originario de Europa. Su nombre botánico es Erythrina y pertenece a la familia de las Leguminosae. Existen aproximadamente 100 especies que precisan temperaturas elevadas para crecer y desarrollarse exitosamente. Pero hay algunas pocas que también florecen en condiciones más frescas.

Árbol del coral

Quizás también te pueda interesar: Consejos para sembrar un árbol

Una de las especies más conocidas es la especie arbustiva y caduca conocida como Erythrina crista-galli, oriunda de Brasil y Argentina. Esta planta puede llegar a crecer hasta 3,6 m de altura en su hábitat natural, pero raramente supera los 1,8 m en el hogar. Los tallos de esta especie son herbáceos y surgen anualmente desde los rizomas leñosos; estos poseen una profusión de hojas trifoliadas de color verdemar y flores hermosas y brillantes de color escarlata intenso, que aparecen libremente durante todo el verano en racimos terminales antes de que lo hagan las hojas y suelen medir 4-5 cm de largo. Esta es la flor nacional de Argentina.

Cuidados del árbol del coral en primavera y verano

El Árbol del coral se desarrolla mejor en un compost rico agregándole un poco de mantillo de hojas. Recuerda cambiar la planta de maceta cada año en invierno-primavera, hasta establecerla en una de 25 cm de diámetro, luego de lo cual tendrás que cambiarla alternativamente de tiesto o ponerla en una superficie con compost fresco cada año.

Coloca la Cresta de gallo junto a que una pared cálida y orientada en un sitio soleado y protegido del viento. Riégala libremente en primavera-verano, y agrégale un fertilizante líquido al agua cada dos semanas desde que surjan las flores.

Cuidados de la Cresta de gallo en otoño e invierno

Durante los meses de otoño, disminuye el riego, período tras el cual las plantas pueden secarse casi totalmente para su reposo invernal, hasta que vuelvan a crecer en primavera. Una vez que las hojas se hayan caído, deberás cortar todos los brotes y los tallos a nivel la tierra; después cubre toda la planta con una capa gruesa de turba o paja, o bien, emplea un material similar, bajo una tela de arpillera. Aunque las plantas sobrevivirán a las temperaturas bajas, lo más seguro será proteger las raíces.

Propagación

Propaga al Árbol del coral a través de esquejes de 10 cm de largo con un tacón en marzo o abril. Introduce los extremos del corte en hormonas de enraizamiento y después colócalos de manera individual en macetas de 6 cm con partes iguales de arena y turba. Mantén la mezcla húmeda, lejos del sol directo, a una temperatura de 24 °C, en una bolsa transparente o en un propagador. Cuando hayan aparecido las raíces, tendrás que plantar los esquejes en el compost habitual.

Te recomendamos leer: La Parkinsonia es un árbol de follaje elegante, con una hermosa flor

¿Qué te ha parecido esta información sobre el Árbol del coral? Deja tus comentarios.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta