Esta orientación permite el cultivo de numerosas especies arbustivas, con follaje caduco o persistente, teniendo la posibilidad de combinar plantas de distinta coloración: gamas de verde, gris, amarillo, variegado y púrpura, entre otros.

Existen variadas formas y posibilidades de composición empleando las siguientes especies:

  • Abelia grandiflora: arbusto de follaje persistente a semipersistente, muy ramificado y fácil de adaptarse. Sus flores son de color blanco y se disponen agrupadas; la floración se extiende desde la primavera hasta el otoño y finalizada la misma perdura el cáliz de color cobrizo, cuya tonalidad se acentúa con los primeros fríos. Acepta podas periódicas para mantener Abelia grandiflora con la altura deseada.
  • Abutilon pictum: también conocido como Farolito japonés, es apropiado para espacios amplios por su vigoroso desarrollo; la variedad Thompsoni es apreciada por sus hojas marmoreadas de amarillo.
  • Acer palmatum: de follaje caduco y copa globosa. Las variedades de lento crecimiento se adaptan al cultivo de jardineras.
  • Azalea indica: se adapta por su vistosa y gran floración primaveral. Prefiere un sustrato con marcada acidez.
  • Berberis pruinosa: provisto de espinas; hojas coriáceas y persistentes. Las flores amarillentas se agrupan en racimos cortos durante el verano y los frutos negro-azulados perduran en la planta hasta fines del invierno.
  • Berberis thunbergii: con espinas simples y follaje caduco. La variedad “Antropurpurea” tiene hojas rojo-purpúreas en la cara superior.
  • Blepharocalix tweediei: cuenta con un follaje persistente y posee flores blancas en primavera; también decorativa por sus pequeños frutos rojos que persisten hasta fines del invierno. Utilizada como planta medicinal.
  • Callistemom speciosus: también conocida como limpiabotellas, es una planta de follaje persistente, de lento crecimiento y con flores abundantes reunidas en vistosas espigas que cubren la planta en primavera y verano.
  • Camellia japónica: de follaje persistente y lento desarrollo. Florece a fines del invierno, prospera en suelos con acidez elevada.
  • Cotoneaster dielsiana: con ramas extendidas y arqueadas, follaje semipersistente, flores rojizas y frutos anaranjados.
  • Cotoneaster franchetti: de follaje semipersistente, hojas verde-oscuras en la cara superior y blanco piloso en la inferior. Florece en primavera y los frutos globosos que permanecen hasta la primavera acentúan su valor decorativo.
  • Cotoneaster horizontalis: especie rastrera de follaje caduco que adquiere un color rojo intenso en otoño.
  • Lonicera japónica: enrededadera de follaje persistente con flores amarillas, blancas o rojizas dispuestas en pares. Florece durante todo el año. La variedad chinensis se distingue por sus hermosas hojas; rojizas en la parte inferior, y por sus flores purpúreas en la parte exterior.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí