El cactus cola de rata (Aporocactis flagelliformis) también conocido como flor del cuerno, flor del látigo, yerba de la alferecia y cactus colgante, es una planta de una belleza incomparable, derivándose del griego Aporocactus que quiere decir, “impenetrable“ a causa del enredo de las ramas que caracteriza a las plantas de este género. Es originaria de México y Perú, la cual es introducida a Europa a finales del siglo XVII. Pertenece a la familia de la Cáctaceas y es muy utilizada para decorar balcones y terrazas.

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Descripción del cactus cola de rata

Es una planta epifta, anual o bianual, provista de tallos cilíndricos colgantes de color verde claro u oscuro cuando son jóvenes y grisáceos a medida que pasa el tiempo, además están cubiertos por espinas cortas de 0,5 cm muy tupidas de tono dorado. De unas hermosas flores llamativas que color rosa oscuro o rojo purpúreo que se encuentran a lo largo de todo el tallo. Cabe mencionar que en sus tallos almacena una cantidad considerable de agua para tiempos de sequía por lo que podría ser una planta fácil de cuidar por aquellas personas olvidadizas.

Cuidados del cactus cola de rata

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Esta maravillosa planta no requiere de poda. Pero si se quiere obtener plantas nuevas tan solo debe cortarse los tallos. Transplantar el cactus cada 2 años después de la floración.

En cuanto al riego se debe ser dos veces a la semana en la primavera y el verano. Mientras que en invierno debe tener un reposo invernal, esto va a propiciar una floración excelente.

La exposición debe ser soleada, pero sin que sea directo a los rayos del sol. Por lo que la temperatura ideal es de los 18˚C en primavera aunque soporta temperaturas más altas. Es importante mantener protegida la planta en las heladas.

La multiplicación de este cactus es por esquejes del tallo en el verano.

Consejos

Si el cactus no florece de manera adecuada es que no tiene suficiente luz, o bien, no ha tenido un descanso invernal. Lo mejor es tenerlo en el clima idóneo. Además, es importante que el riego no sea excesivo ya que los tallos pueden ser susceptibles muy fácil a la podredumbre, si esto llega a pasar se debe desechar los tallos podridos y cortar las partes blandas de los tallos afectados. Incluso lo mejor es cepillar los cortes con un polvo fungicida y pulverizar la tierra con él.

Imágenes cortesía de: PricklyParrotdise, stide.ru,

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