La mejor época para el cambio de maceta es durante la temporada de crecimiento, es decir, en el transcurso de la primavera, cuando las plantas suelen adaptarse más fácilmente. Si la planta no es muy grande, el traslado de su tiesto a uno nuevo no resultará muy complicado. No obstante, cuando el ejemplar es muy grande, la cuestión es distinta y el método tradicional puede presentar algunos problemas como por ejemplo una planta descentrada.

Cambio de maceta 1

 

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¿Qué se precisa para cambiar una planta grande de maceta?

En primer lugar, deberás seleccionar una buena tierra, en vez de usar tierra sin esterilizar del jardín. De esta manera, le estarás ofreciendo a tu planta la textura adecuada para que crezca sin plagas y enfermedades. También es fundamental la correcta elección del recipiente. Ten en cuenta que deberás comprar uno con 5 cm de diámetro mayor entre la raíz y el tiesto, y desistir de usar macetas muy grandes, dado que tampoco es beneficioso para las plantas.

Los recipientes plásticos suelen ser más baratos y limpios, pero los de terracota son los mejores por su porosidad. De esta manera, evitarás una acumulación de agua que podría perjudicar a la raíz. Asimismo, el peso de estas macetas le proporcionará a la planta de gran tamaño una mayor estabilidad.

¿Cómo hacer el cambio?

Cambiar la maceta

Una vez que hayas seleccionado la nueva maceta y la tierra, deberás regar la planta de manera uniforme y golpear con suavidad el recipiente viejo para que se suelte. Posiblemente, tengas que pasar un cuchillo por el borde de la maceta para ayudarla. Retira la planta del tiesto, sujetándola derecha y firmemente con una mano colocada sobre la superficie de la tierra. Seguramente, precisarás que alguien te ayude para sostener la planta mientras retiras la maceta. Una vez hecho esto, deberás colocar el cepellón de la planta sobre un papel periódico sin dañarlo.

Recuerda que, si vas a cambiar un cactus con espinas de maceta, deberás proteger tus manos con guantes de trabajo de cuero o cubrirlas con varias capas de papel periódico. Ahora bien, si vas a utilizar una tiesto de terracota, pon en el fondo algunos pedazos rotos de piezas de alfarería para facilitar el desagüe. Acto seguido, agrega la tierra que sea necesaria para que la planta quede nivelada en el momento en el que introduzcas el cepellón.

Si la maceta anterior era muy corta, tendrás que añadir más tierra, y se trataba de un tiesto alto, entonces deberás retirar parte de la tierra superior del cepellón. Ahora, pon el recipiente viejo en el medio y llena el espacio vacío con tierra, utilizando tus manos y comprobando de que no queden espacios de aire.

Asegúrate de dejar el espacio suficiente para regar la superficie del tiesto y, seguidamente, presiona el tiesto viejo hacia arriba y gíralo antes de volverlo a sacar. Con un poco de suerte, habrás creado un molde en donde la planta podrá acurrucarse cómodamente. Antes de introducir la planta en la maceta nueva, observa el cepellón y abre las raíces para facilitar su desarrollo si fuera necesario, sin dañarlas. Pon la planta en la nueva maceta y golpéala para que la tierra se asiente. Riégala ligeramente.

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Hay algunos casos de plantas grandes que crecieron mucho para cambiarlas de maceta, o en los que es difícil encontrar un tiesto mayor. En cierta medida, puedes mejorar la situación de la planta arreglando la superficie, rastrillando la tierra con suavidad y quitando de 2,5 a 5 cm de la superficie, pero ten cuidado de no dañar la raíz.

Imágenes cortesía de Lamudi, Rick Beck Real Estate 

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