Cercis, también conocido como Árbol de Judea o Árbol del amor, es un género que comprende siete especies de árboles o arbustos de la familia Leguminosae, todos ellos originarios del sur de Europa, Norteamérica y Japón.

Arbol de Judea

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Características de los Cercis

La especie Cercis siliquastrum, de origen europeo, es una de las más empleadas en la actualidad. Sus hojas tienen la forma de un riñón, el peciolo largo y de color verde claro mate. Sus flores rosas surgen en grupos y aparecen justo por encima de la cicatriz que dejó la hoja del año anterior.

Los Cercis son unos árboles pequeños de madera dura, porte irregular y ramas provistas de nudosidades. Las hojas son caducas, redondeadas, simples y alternas. Las flores pueden aparecer antes o al mismo tiempo que las hojas, lo que le otorga a la planta un gran valor estético y decorativo. Estas se encuentran agrupadas y brotan directamente en las ramas y troncos de más de un año. El fruto de los Cersis es una legumbre aplastada que persiste en el árbol durante el invierno.

Como elemento de decoración, podríamos decir que los Cercis son de los más ornamentales, debido a su gran floración primaveral que cambia el aspecto del jardín anualmente. Estos se utilizan como elementos aislados por su belleza singular, aunque también pueden emplearse en grupos para destacar sobre un fondo, árbol de paseo o avenida.

Árbol Cersis

Cuidados culturales de los Cercis

El crecimiento de los Cercis es relativamente lento y adora los terrenos ligeros, calcáreos y frescos. En cuanto a la climatología, la especie siliquastrum, precisa una temperatura elevada en invierno debido a su origen mediterráneo, por lo que no puede ser cultivada en zonas interiores con inviernos rigurosos.

Este género tolera la poda por más drástica que sea, dado que es necesario para que la espectacularidad de la floración sea mucho mayor. De este modo, se desarrollará en el tronco o en las ramas de mayor tamaño. Por contar con un sistema radicular pivotante y profundo, el trasplante puede ser muy difícil, salvo que sea un cepellón grande y se mueva a finales del invierno, donde tendrás que realizar una poda muy rigurosa para equilibrar la parte aérea con la radicular.

Propagación del Árbol de Judea

Cersis

El método de reproducción para los Cercis es a través de semillas. Para facilitar la germinación, lo mejor es colocarlas en agua templada durante un cierto tiempo hasta que la corteza interna se ablande. Posteriormente, puedes cultivarlas en maceta o en un terreno elegido durante la primavera. Luego del semillero, tendrán que pasar al lugar de asiento en el cual permanecerán durante tres o cuatro años hasta su tamaño comercial.

Durante este período, asegura los troncos con soportes para que se desarrollen erguidos y bien formados. También puedes reproducir los Cercis a través esquejes herbáceos, puestos a enraizar bajo protección o cristal. Para la multiplicación de las variedades, tendrás que recurrir al injerto.

Problemas y soluciones del Árbol del amor

Aunque se trata de un género resistente y poco propenso a ser atacado por insectos, hay ocasiones en las que algunos pueden producirle cierto daño. El hongo más dañino es el Botryosphaeria ribis, que ocasiona en los Cersis unas pequeñas zonas hundidas que van creciendo y agrietándose por los bordes.

Cuando la enfermedad rodea la rama por completo, la parte superior cae y muere. Lo más conveniente, es cortar la zona afectada y quemarla. En caso de que este afectara las ramas principales, deberás limpiar la zona hasta encontrar la madera sana y embadurnar la herida con Carbolineum y, después, con masilla o brea. La oruga malacosoma neustria devora las hojas, por lo que deberás combatirla con malathion o sevin.

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Ya sabes, si quieres tener un bello y colorido jardín, ¿qué tal si sumas al Árbol del amor?

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