La Chamaedorea es una palmera resistente y una de las mejores para cultivar en casa. Una de las variedades más conocidas es la Chamaedorea elegans bella, la cual se muestra en miniatura porque crecen más lentamente que otras variedades. Sus tallos son tiernos pero firmes y logran formar una graciosa roseta de frondas estrechas y delgadas, que parecen plumas.

Chamaedorea

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El tallo principal va formándose gradualmente a medida que las frondas más antiguas se van secando; mientras tanto, las hojas nuevas nacen desde el centro de la corona. De las plantas jóvenes brotan flores pero, aunque interesantes, no son realmente muy atractivas.

Planta solamente una Chamaedorea y podrás admirar su forma o, cuando es pequeña, cultívala en un jardín en botella. Al cabo del tiempo, la palmera habrá crecido y podrás cultivarla aislada.

Cuidados de la Chamaedorea en primavera y verano

Trasplanta solamente cuando la maceta se haya llenado de raíces en invierno y en primavera. Usa buen compost adhiriéndole un poco de mantillo granulado o reafirma bien la planta en el interior del recipiente.

Riégala abundantemente durante los meses más cálidos, pero no te excedas; asegúrate de que el compost se mantenga siempre húmedo, regándolo dos o tres veces por semana. Usa un fertilizante líquido no muy fuerte y abona la Chamaedorea cada 15 o 20 días. Las temperaturas pueden ser elevadas sin que la planta corra peligro; pero, si puedes mantén la temperatura a 18 °C y tu ejemplar estará feliz.

Cuidados en otoño e invierno

Riega menos a tu palmera durante los meses fríos, solo lo suficiente para que el compost se mantenga húmedo. Una vez a la semana, aunque dependiendo de la temperatura de la habitación. Mantenla en un sitio con buena luz pero filtrada y coloca tu palmera lejos de las corrientes de aire y rocíala con agua, especialmente si la habitación en la que se encuentra está muy caliente.

De vez en cuando, limpia las hojas con un trapo húmedo para retirarles el polvo, lo que te ayudará a mantener la humedad. Conserva la humedad alrededor de las hojas, de lo contrario, se tornarán marrones.

Puede adquirirse ejemplares que midan desde 20 cm de alto hasta con dimensiones de una planta madura; pero cuanto más grande sea, mayor será el precio. Resulta extremadamente satisfactorio -y más económico- comprar especímenes pequeños y verlos crecer hasta llegar a la madurez.

Imagen cortesía de Forest and Kim Starr, by 2.0

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