La mosca de la fruta denominada científicamente Ceratitis capitana Wiedemann. Es un díptero que pertenece a la familia Tephritidae. Es originaria de la costa occidental de África, desde donde se ha extendido a otras zonas templadas, subtropicales y tropicales. Considerada como una especie peligrosa, afectando numerosos cultivos, sobre todo frutales de hueso, pepita y cítricos.

Mosca-de-la-fruta

Ciclo biológico 

La mosca de la fruta es insecto polífago que ataca todo tipo de frutas como caquis, uvas, peras, granadas, mangos, chirimoyas, papayas, nísperos, membrillos, ciruelas, albaricoques, naranjas, mandarinas, etcétera. Siendo una especie que presenta un desarrollo holometábo, lo que significa que este insecto pasa por una metamorfosis completa de cuatro estados que son: huevo, larva, pupa y adulto.

La actividad del Ceratitis capitana Wiedemann aumenta en la primavera llegando a su máxima actividad en el verano. Pasa el invierno como pupa, enterrada en el suelo, o bien, como larva se encuentra esperante.

En climas suaves, a finales del invierno aparece la primera generación de adultos que afecta los cítricos tardíos. Tras la reproducción, las hembras pican la corteza del fruto y verifica la puesta de huevos en su interior. Las larvas emergentes se alimentan de la pulpa del fruto, generando galerías, las cuales se pudren y caen al suelo. Las larvas abandonan el fruto para ocupar en el interior de un pupario de 4mm de color marrón rojizo a unos centímetros de profundidad.

A principios de la primavera aparecen nuevos adultos, que pasan a los frutales de maduración más temprana como los nísperos y los albaricoques. Las generaciones se suceden, afectando en verano frutales de huesos, frutales de pepita y cítricos.

El ciclo tarda en completarse de 21 a 30 días en condiciones óptimas. Dependiendo de las condiciones climáticas concretas de cada zona y cada año, esta plaga puede llegar a tener de 7 a 8 generaciones anuales.

Daños de la mosca del Meditteráneo

El daño producido por el efecto de la picadura de la hembra sobre el fruto para realizar la ovoposición, ocasiona un orificio en la superficie del mismo que se afirma alrededor una mancha de color, según el fruto. Siendo una vía de entrada de hongos y bacterias que descomponen la pulpa, así como las galerías generadas por las larvas durante su alimentación. Todo esto genera una maduración precoz, la caída del fruto y, por consiguiente, la pérdida de la cosecha.

Medidas preventivas 

El control de la mosca de la fruta se debe basar en minimizar el número de adultos mediante el trampeo masivo y la aplicación de tratamientos químicos que protejan la fruta. Debe complementarse mediante adecuadas medidas.

  • Usar trampas alimenticias sexuales con el fin de atraer y destruir adultos antes de que pique la fruta. Usar el tratamiento cada siete a 10 días
  • Eliminar restos de fruta del campo una vez cosechado e intentar bajar nivel poblacional.
  • Controlar los árboles frutales diseminados con trampas o tratamientos.
  • Una vez que se ha detectado los focos de infección, sobre todos los frutos que están tirados en el suelo, es importante deshacerse de ellos. Pero en ningún caso se debe enterrar los frutos ni abandonar en vertederos incontrolados. Vigilar los ejemplares aislados que pueda haber para evitar la presencia de este desagradable huésped.

Así que nunca habría que desmeritar cualquier plaga por inofensiva o pequeña que parezca, ya que estás podrían causar un grave daño a nuestras plantas y cultivos. Pero no está demás que conozcas un poco más sobre las moscas y los insecticidas para que puedas ampliar el panorama.

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