La cicuta (Conium maculatum) también conocida como perejillón, cañahueca, cicuta mayor, ciguta, ceguta, apoperrexil, cegudes, prisel de can, canaveleira, entre muchos más. Es una planta herbácea bienal que pertenece a la familia de las apiáceas o umbelíferas. Siendo originaria del Norte de África, Asia y Europa de un olor muy desagradable y un poder tóxico mortal.

Cicuta flor peligrosidad

Se empleaba desde la antigüedad para matar aquellos que eran sentenciados a la pena capital. La clase aristocrática de Atenas obligó a dar muerte al filósofo más grande, Sócrates, quien tuvo que beber la planta ante los jueces por un crimen injusto.

Características de la cicuta

La cicuta puede confundirse con otras plantas comestibles con la que tiene cierto parecido como el hinojo o el perejil. Esta planta que crece alrededor de dos años. En el primer año aparece la raíz y las hojas, de color verde intenso, de forma triangular y con un olor característico. El segundo año, sale el vástago de una altura de alrededor de 1,5 a 3m de alto, de tallo hueco con manchas rojizas y fístulas grandes.

Florea a partir de mayo, dando unas flores blancas en umbelas laterales y terminales de 10 a 20 radios desiguales. En cuanto al fruto éste es lampiño y redondo.

Se cría en los setos, caminos, al pie de los muros, casas de campo, corrales, llanuras montañas, preferentemente en comarcas lluviosas. Se multiplica por medio de semillas.

Propiedades e indicaciones de la cicuta

Cicuta

Los frutos de la cicuta son menos activos, por lo que puede emplearse para la elaboración de anís. Además, el fruto seco se tritura, disuelve en agua y posteriormente se ingiere 1 gramo diario (solo adultos), repartido en 4 tomas de 0,25 gramos cada una.

También se utiliza como pomada, ya que resulta un gran analgésico para combatir dolores musculares. Incluso ayuda al asma, neuralgia, tos ferina y poluciones nocturnas.

La cicuta tiene un alto poder de peligrosidad debido a los alcaloides tóxicos con los que cuenta, la mayor concentración se ubica en la semilla, un gramo basta para llevar a una muerte terrible.

Si se presenta envenenamiento con cicuta, provoca una paralización de los nervios sensitivos y motores, iniciando en garganta, posibles náuseas, convulsiones, dilatación de las pupilas y finalmente la parálisis total hasta la muerte. Contra el envenenamiento de la planta se debe inducir al vómito, enseguida administrar zumo de limón, vinagre o café concentrado mientras se llega al hospital para minimizar la reacción.

Sin duda una flor hermosa que encierra tanto y merece un gran respeto.

Imágenes cortesía de: sites.psu, pbase

 

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