El Cissus es una planta trepadora que usa sus zarcillos para irse fijando a medida que trepa. Esta planta de interior es muy común e ideal para lugares fríos y sombríos. Proviene de África, Australia, América y Asia. Algunos especímenes poseen tallos gruesos y bastante grotescos que conforman la planta crasa. ¡Conoce sus cuidados!

Cissus

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Cuidados del Cissus en primavera y verano

Si posees un ejemplar de Cissus joven, proporciónale un soporte para que trepe, o bien, déjalo caer libremente. Inserta una o dos cañas en el compost, lo suficiente como para que la planta tengo un marco firme que le permita mantenerse erecta. Para asegurarla, enrosca los zarcillos en las cañas o ata las ramas al soporte para conseguir una forma mucho más atractiva.

Cuando la planta se encuentre madura y en crecimiento, deberás reemplazar las cañas originales por otras mucho más largas, o bien, colocar un soporte distinto para que las ramas puedan ir trepando. Finales de la primavera será la mejor época para podar tu Cissus; aunque un ejemplar vigoroso precisará más de una poda durante la temporada de crecimiento.

La temperatura ideal se sitúa entre los 18 y 24 °C. La época de crecimiento comienza en primavera y llega hasta finales del verano. Durante estos meses, riega tu planta libremente para que el compost esté siempre húmedo, pero ten cuidado de no encharcarlo.

Abónala con un fertilizante líquido cada dos o tres semanas, agregándolo en el agua del riego. Proporciónale a tu Cissus aire fresco y humedad, haciendo uso de un pulverizador; aunque es mucho más útil colocar la planta encima de una capa de piedrecillas mojadas para que la humedad sea constante.

Cuidados del Cissus en otoño e invierno

Los cuidados del Cissus durante el invierno apenas difieren entre una variedad y otra. Para la mayoría, es suficiente con que la atmósfera se mantenga entre los 4 y 7 °C. La variedad discolor requiere una temperatura mínima de 13 °C. Si no la mantiene, la planta podrá sufrir y las hojas perderán su color y caerán antes de tiempo. Esta especie precisa luz natural. El resto de las variedades pueden vivir en sitios de semisombra sin resultar dañadas.

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Riega tu planta moderadamente durante el invierno y no la abones en el transcurso del otoño y el invierno, así descansa; esto ayudará a que crezca mucho más sana y vigorosa en primavera.

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