Haz que tu jardín cobre vida con un mini prado de flores silvestres. Las mariposas, las abejas, los colibríes y otros animales te lo agradecerán. Puedes sembrarlas en primavera entre marzo y abril en el hemisferio norte (o entre septiembre y octubre en el hemisferio sur), o bien hacerlo a principios de otoño en septiembre (o marzo en el hemisferio sur).
Paso 1
Pasa un rastrillo sobre el área que desees convertir en un prado y retira las malas hierbas y las piedras grandes.
Paso 2
Mezcla las semillas de las flores silvestres con arena seca para que sea más fácil de esparcir y para que sepas cuáles son las áreas en las que has sembrado.
Paso 3
Con la parte posterior del rastrillo alisa la superficie para asegurarte que las semillas estén en contacto con el suelo pero no estén enterradas profundamente
Paso 4
Protege las semillas de las flores silvestres de las aves hambrientas colocando alguna sogas con cedés.
Paso 5
Si el clima fuera muy seco, riega una vez a la semana.
Paso 6
En unas pocas semanas tu mini prado de flores silvestres crecerá vigorosamente. Algunas plantas podrán crecer en tan solo 6 semanas y otras demorar un poco más.
Otros métodos para espantar a los pájaros
Puedes colocar la imagen de un búho gigante en alguna de las paredes de tu jardín para que se espanten al verlo.
También existe un gel que se aplica sobre cornisas u otras superficies, no se aplica sobre las plantas ni el césped. El contacto con el gel es desagradable para los pájaros. Una vez que lo aplicas su duración es de dos años.
Otro método muy interesante es el de colocar varios altavoces con diversos sonidos de animales, aves rapaces, ruidos molestos, etcétera. Esto mantendrá a los pájaros lejos de tu mini prado, aunque también es cierto que muchas de ellas se acostumbran al sonido, por lo que no resulta efectivo al 100 por ciento.
Algunas de las flores silvestres más populares y encantadoras que puedes encontrar en campos, prados o incluso cultivar en tu jardín son la margarita, las campanillas azules (conocidas botánicamente como Convolvulus sabatius, una vivaz mediterránea de flores en forma de campana azul lavanda), la flor de Santa Lucía (Commelina erecta, con sus delicadas flores azules), la amapola, la anémona, el lirio silvestre y otras como la amapola de California o el diente de león.
Aunque especies como el jacinto, las gerberas, la hortensia, la gardenia o el azafrán suelen ser más cultivadas en jardinería ornamental y no estrictamente silvestres, muchas de estas flores comparten un encanto natural y espontáneo que las hace ideales para crear un jardín vibrante y lleno de vida.
Lo que las une es su gran colorido —desde el blanco puro de la margarita hasta el rojo intenso de la amapola, el azul profundo de las campanillas o el violeta de la flor de Santa Lucía— y su capacidad para atraer polinizadores como abejas y mariposas. ¡No puedes dejar de incluir algunas en tu jardín para darle un toque silvestre, alegre y ecológico todo el año!







Sou apaixonada por flores mais nós aqui não temos muito se pudesse o meu quintal estaria cheia delas