La polilla de la patata (Phthorimaea operculella) es un insecto de la familia de los lepidópteros. Es de origen americano pero se encuentra extendido por todo el mundo, siendo una plaga importante en regiones del clima cálido. Además de la patata, también ataca otras plantas cultivadas como el tomate, el pimiento y la berenjena.

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Ciclo biológico 

Las hembras son de hábitos crepusculares (durante la noche o caída de la tarde) y tiene una vida muy corta. Los huevos son ovales de color blanco al principio y conforme pasa el tiempo se van oscureciendo. Pupan dentro de un capullo de color claro. Mientras que la larva es blanca rosácea con el extremo oscuro. En su estado adulto tiene una longitud de 1 cm, la alas son grises con manchas negras terminando con flecos.

El adulto es una pequeña mariposa gris de 10 a 15 mm de largo que pone huevos (alrededor de 500), ya sea en los tallos, los brotes y los tubérculos, o bien, en el suelo cerca de los mismos.

Cuando las larvas emergen, se introducen en el tubérculo a través de una cavidad diminuta que abren con su aparato bucal, dichas larvas se alimentan del tubérculo y producen desechos y excrementos que provocan pudrición.

Posteriormente cuando la larva alcanza un determinado tamaño, abandona el tubérculo a través un orificio circular, dejando de alimentarse y formando un capullo de seda, saliendo un nuevo adulto en pocos días. Así que una generación completa dura de 20 a 30 días a 30 °C y puede llegar a formar de 10 a 12 generaciones por año.

Daños 

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Los daños que causa en la parte de externa son insignificantes. Pero en los tubérculos de la patata, los daños pueden ser importantes.

Las larvas perforan las hojas, el peciolo y los tallos que debilitan las plantas y provocan un filtrado en la superficie de las hojas. Mientras que los tubérculos generan galerías más o menos superficiales y a menudo tapizadas por los hilos de seda y excrementos negruzcos.

Pero las galerías excavadas por la larva son posteriormente invadidas por hongos diversos y bacterias que origina la pudrición del mismo, con la pérdida por consiguiente.

Medidas de control de la polilla de la patata

  • Lo recomendable es obtener de semillas certificadas.
  • Destruir los tubérculos contaminados.
  • Asegurar rotaciones largas.
  • Evitar suelos cansados, ya que favorecen la puesta de huevos.
  • Eliminar y quemar restos de podas.
  • Arar el terreno antes de la siembra. Mantener una buena irrigación para evitar el rajado del suelo, reduciendo el acceso a los tubérculos.
  • Desinfección de los almacenes de conserva. Colocar mallas protectoras en ventanas y huecos. Almacenar las patatas en lugares seguros y desinfectados. No reutilizar sacos contaminados.
  • Trampas de feromona tanto en el campo como en el almacén. La utilización de feromona es excelente para monitorear a las polillas macho adultas. El uso de feromona artificial permite la interrupción de la reproducción confundiendo a los machos y minimizando las tasas de reproducción.

Así que el daño de la polilla de la patata no pasará desapercibido, por lo que habría que prestar atención si existe la presencia en los cultivos. No está de más conocer otras plagas que su presencia podría traer grandes pérdidas y tal, es el caso de la polilla del manzano o carpocapsa.

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