La Corona de Cristo, botánicamente conocida como Euphorbia mili es una planta de ramas espigadas y gordas, hojas verdes y ovaladas, y brácteas diminutas de color rojo que de lejos parecen tratarse de cerezas. Cuando la planta es pequeña, aún no posee espinas en sus tallos, por lo que son fáciles de manipular, pero cuando las espinas comienzan a crecer, te aseguro que tendrás que mantenerte alejado de ella e incluso colocarla en un lugar en el que ni los niños ni las mascotas puedan tener acceso a ella.

Euphorbia mili

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Muchas personas utilizan a la Corona de Cristo para bordear o separar espacios del jardín. Esta pertenece a Madagascar, pero en la actualidad puede encontrarse en muchos países. Algunos asocian a esta planta con la Corona que Cristo llevó durante la crucifixión. Incluso se cree que esta especie pudo haber sido la que usaron para crear la corona.

Las flores de la Euphorbia mili es prima hermana de la Poinsettia y están formadas por dos pétalos de forma redonda de color rosa, blanco o rojo, que crecen muy pequeñas entre las brácteas.

Clima y terreno ideal de la Corona de Cristo

La corona de espinas es una planta tipo suculenta que almacena agua en sus tallos, por lo que puede sobrevivir en zonas secas y cálidas. Siempre y cuando reciba buen sol y sea regada regularmente, esta logrará crecer y florecer durante todo el año.

Esta planta tolera inviernos fríos, pero es necesario llevarla al interior cuando comience la temporada fría. Evita los encharcamientos. En cuanto al terreno, este tiene que estar compuesto de arena, gravilla, tierra y composta orgánica.

Otras consideraciones

La Corona de Cristo contiene una savia que puede ser tóxica. Esta se presenta como un líquido de color blanco que al entrar en contacto con la piel puede ocasionar irritaciones. Por otra parte, si se ingiere puede causar una grave irritación en boca y garganta, diarrea y hemorragias gastrointestinales. Esto aplica a las personas y a las mascotas.

Sin embargo, no debes temer, pues es fundamental hacer uso de unos guantes a la hora de trabajar con esta planta. En caso de tener algún contacto accidentalmente, lávate con agua y jabón de inmediato hasta remover la savia.

Si deseas propagar a la Corona de Cristo utiliza esquejes y dale tiempo a que la savia se seque antes de enterrar los tallos o las espigas en un recipiente con tierra húmeda.

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Como verás cultivar a la corona de espinas es bastante fácil, por lo que se trata de una planta ideal para los principiantes en jardinería.

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