Cucumis metuliferus también conocida como Kiwano, Melón africano, Melón espinudo, Calabaza con espinas, Melón de gelatina o Pepino del Kalahari. Pertenece a la familia de las cucurbitaceae. Es originario de África, pero hoy en día se culitva en Chile, España, Argentina, Israel, Nueva Zelandia y Australia.

Cucumis metuliferus

No dejes de leer: Carica pentagona, planta arbustiva cuyos frutos son muy apreciados

Características del Cucumis metuliferus

Planta cucurbitácea, trepadora, de numerosos pelillos a lo largo de sus hojas y tallos.

Las hojas son ovadas, cortadas en su contorno de hasta 3 m de largo, sin lóbulo o a veces palmadas.

Las flores masculinas son solitarias de color verdoso a amarillo. Mientras que las flores femeninas son de color verde oscuro y la corola amarilla.

El fruto es de unos 10 cm de longitud y 6 cm de ancho, de color amarillo marrón y espinas carnosas.

El interior es parecido al pepino por la forma y la disposición de las semillas. La parte carnosa y mucilaginosa sin parangón.

Cuidados del Cucumis metuliferus

Kiwano

Es una especie que precisa de climas cálidos y puede llegar a alcanzar un metro de altura.

Requiere de estar a pleno sol para que logre crecer de forma adecuada.

Es necesario que se proteja de vientos y periodos de frío intensos y largos.

Es sensible a las heladas y es capaz de sobrevivir con un mínimo suministro de agua.

El mejor suelo es aquel que tenga una estructura arenosa, franca con buen drenaje. Además, necesita que sea fértil con un buen contenido de materia orgánica. Para ello habría que tener un buen compost.

El riego deberá ser moderado, evitando encharcamientos.

Se puede entutorar o dejar que sea rastrera. Para ello, habría que analizar las condiciones para que se desarrolle de forma adecuada.

No hay plagas que puedan dañar la planta. Sin embargo, las enfermedades que pueden hacerla susceptible de forma significativa es la criptogámica que se origina por daños, o bien, por un exceso de humedad.

Datos

Se vale de insectos para polinizar sus flores dotadas de unidades reproductivas monoicas.

Se cultiva gracias a su fruto comestible para diversos platos. Incluso cuando el fruto está maduro se usa como decoración en arreglos de mesa.

En estado silvestre, al contar con trazas de cucurbitacinas que le aportan sabor amargo, lo hace tóxico para los mamíferos ocasionando cólicos, diarrea y vómitos.

Su contenido principal es el agua, por lo que tiene un bajo valor calórico, pero se destaca su gran aporte de potasio.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí