Una de las plantas que solemos buscar en la primavera son las flores de los jacintos. Existen una amplia gama de colores que presentan sus ramilletes, por lo que resultan excelentes para decorar y provocar un hermoso impacto visual en el jardín o al interior de casa. Pero para evitar cualquier duda sobre sus cuidados, es importante recalcar cada punto para destacar su presencia y fomentar su desarrollo y, floración.

Jacintos cuidados

Características de los jacintos

Las hojas son basales, erectas y dispuestas en rosetas. Las flores son cerosas, dobles o simples y muy fragantes. Se agrupa en racimos erectos y las hay en color azul, rosa, durazno, amarillo, blanco, violeta o carmín. Estos racimos pueden contener hasta 40 flores y aparecen sobre un tallo único, por lo que habría que ir a la segura al comprar bulbos de jacintos.

Cuidados de los jacintos

Los jacintos son particularmente apreciados por su cuidados y perfumada floración. No tiene grandes complicaciones y puede usarse en borduras, arriates y jardines para crear un toque de color.

Sustrato

El Jacinto precisa de suelos ligeros, ricos en humus y bien drenados. Así que los suelos normales o arenosos resultan excelentes. Mientras que los suelos pedregosos o pesados por lo regular evitarán que el bulbo se desarrolle bien y lo pudrirá.

Temperatura

La temperatura ideal para el cuidado de los jacintos es entre 15 a 17˚C y puede llegar a resistir hasta el 1˚C. En general, tiene buena adaptación al frío.

Iluminación

El Jacinto precisa de una exposición al sol parcialmente sombreada, evitando el sol a mediodía. Si está al interior, necesita un espacio muy bien iluminado.

Riego

No requiere pulverizar las hojas y las flores. El riego deberá ser frecuente, pero con poca agua para evitar que se pudra el bulbo. Estos deberán mantenerse mientras el Jacinto tenga hojas verdes y este floreciendo.

Bulbo jacinto

Abono

Los jacintos pueden abonarse con estiércol bien descompuesto al final del invierno.

Plagas y enfermedades

El peor enemigo de los jacintos es el gusano que ataca el bulbo y produce manchas color marrón. Por lo que conviene eliminar los bulbos afectados y espolvorear un fungicida. Asimismo, también son propensos al nematodo de los bulbos, los pulgones, las moscas de los bulbos, la podredumbre de los bulbos, bacteriosis, virus del mosaico del Jacinto, roya, fusariosis y botritis. Otra plaga de peligro es la babosa que ataca bajo tierra.

Multiplicación

La reproducción se efectúa dividiendo los bulbillos que crecen alrededor del bulbo principal. Esta técnica se obtiene gracias a plantas floridas al cabo de 2 años o más, ya que el bulbo precisa engordar antes de florecer.

En condiciones naturales, emite bulbillos pero para ayudar a desarrollarlo se puede cortar la base del bulbo de manera transversal e insertar pequeños trozos de cerillas para mantener el corte abierto. Dejar secar unas horas y luego plantar. Los bulbillos se desarrollaran en la base del bulbo. Al sacar el bulbo, después de la floración, recoge los bulbillos y siémbralos en una caja con tierra rica en humus. De ahí tardarán 2 o 3 años en florecer.

Consejos

  • El jacinto, gracias a sus bellos racimos de flores de colores vivos e intenso perfume, es el único capaz de proporcionar una sensación de alegría durante los días oscuros. Por lo que no está por demás saber cómo cuidar las plantas de Jacinto durante todo el año.
  • Si colocamos el jacinto en un lugar fresco del hogar no demasiado luminoso conseguiremos que la flor vaya abriendo lentamente, y por lo tanto, dure más.
  • Si tras la floración queremos salvar la planta, la trasplantaremos a un tiesto mayor con un sustrato bien abonado y lo colocaremos en la terraza, balcón o ventana. Las hojas seguirán creciendo y cuanto más grandes y verdes sean, más garantías tendremos de que el bulbo que quede bajo tierra alcance el tamaño suficiente para que al año siguiente nos sorprenda con una o dos flores nuevas.

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