El laurel de montaña o también conocido como laurel salvaje o laurel americano pertenece a la familia de las Ericaceae y se encuentra en el género Kalmia, el cual consta de 8 especies de arbustos procedentes de América del Norte y Cuba. Dentro de las especies están Kalmia polifolia, Kalmia angustifolia, Kalmia cuneata y Kalmia latifolia.

Cuidados laurel de montaña

Características del Laurel de montaña

Son arbustos frondosos perennifolios compactos que pueden llegar a alcanzar hasta los 4 metros de altura, las hojas son lustrosas de forma ovalada. Las flores rosas o blancas tienen forma de platillo, las cuales florecen en verano. Surgen en poblados corrimbos terminales.

Cuidados del laurel de montaña

Se pueden colocar en macetas grandes, o bien, como ejemplares aislados, ya que prefieren pequeños grupos en el jardín.

El laurel de montaña requiere de una exposición de semisombra en lugares de clima cálido. Mientras que en climas más fríos puede cultivarse a pleno sol. En general, resisten el frío, por lo que no precisan de alguna protección en invierno.

No llegan a tolerar los suelos cálcareos ni arcillosos, así que lo mejor es una mezcla  de mantillo descompuesto con turba, estiércol y arena. La época de plantación es en la primavera y para el transplante puede hacerse en el otoño.

Laurel de montaña

El riego debe ser frecuente en verano y para el resto del año muy espaciado. Pero hay que tener cuidado de no encharcar ni mucho menos dejar que la tierra quede seca por completo.

El abono debe hacerse cada 15 días en la primavera con un fertilizante mineral para que exista una floración exitosa. Mientras que en el otoño con un compost o estiércol es más que suficiente. Además, en la época calurosa es conveniente incorporar hojarasca en la base de la planta.

No necesitan de poda, aunque se recomienda quitar aquellas hojas o ramas secas, así como las flores marchitas para permitir el crecimiento idóneo del resto.

Se multiplican a partir de semillas sembradas o mediante esquejes tomados a finales del verano.

Dentro de los problemas que pueda tener el laurel de montaña es que puede ser susceptible a ciertas plagas como el pulgón o la araña roja, siempre y cuando padezca de sequía o baja humedad. En cambio, si se excede del riego puede ser víctima de los hongos.

Una planta que convendría hacerle espacio en ese jardín para que luzca espectacular, de tan bella flor que podrá ser el detalle perfecto.

Imágenes cortesía de: thegardenerseden, ko.aliexpress,

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