El Pittosporum es un arbusto o árbol pequeño siempre verde y de flores, originario de Australia y muy apreciado por su bonito follaje y por sus encantadoras flores. Es de crecimiento recto y arbustivo, aunque algunos pueden formar arbustos rastreros y bajos con muchas ramas leñosas y delgadas, recubiertas de hojas lustrosas y ovaladas.

Pittosporum

Quizás también te pueda interesar: Plantas excelentes para tener en la oficina

Cuidados del Pittosporum en primavera y verano

Cada año, en Abril, tendrás que trasplantar el Pittosporum haciendo uso de un buen compost, con un poco de piedra caliza o guijarros incorporados. Cada vez cámbiala a un recipiente una medida mayor, hasta llegar a uno de 60 cm de diámetro o una maceta más grande; luego sustituye cada año, en la misma época, la capa superior de compost por mezcla nueva.

El drenaje es importante, así que procura colocar una buena capa de material. Para mantener la forma de tu planta, se aconseja podarla; en abril o mayo, recorta los brotes largos y frágiles, y corta las ramas delgadas. La ubicación tiene que ser la más soleada posible; lo ideal es colocarla en una pared orientada hacia la luz solar como para que se quede resguardada de los vientos fuertes, sobre todo en las regiones más frías.

En primavera y verano riega el Pittosporum abundantemente, aunque sin saturar el compost, y rocíalo cada tanto cuando el clima esté muy seco. Durante el período de crecimiento, agrega fertilizante líquido al agua, cada tres semanas.

Cuidados en otoño e invierno

Para que el resultado sea efectivo, tu planta tiene que estar en un sitio bien protegido, como por ejemplo, contra una pared, donde pueda aprovechar el máximo el sol y el calor. Si las condiciones climáticas son demasiado severas y se producen heladas, envuelve el recipiente con paja y arpillera o cualquier otro tipo de material que lo proteja. Riega ocasionalmente durante períodos secos.

Propagación del Pittosporum

En verano, toma esquejes de 10 cm de largo de los brotes firmes y nuevos. Haz el corte justo debajo del nudo y retira las hojas inferiores; trata las partes cortadas con hormonas de enraizamiento e introduce los esquejes a unos 4 cm de profundidad, en partes iguales de arena y turba. Mantenlos húmedos en la sombra, dentro de un propagador, a 18 °C. Cuando los brotes nuevos indiquen que los esquejes han desarrollado raíces, plántalos en macetas de 10 cm individualmente y trátalos como plantas maduras.

No hay comentarios

Dejar una respuesta