El guisante, chícharo o arveja es una semilla que se encuentra dentro de la vaina de la guisantera. Pertenece a la familia de las leguminosas junto a las judías verdes y habas, por lo que cuenta con un alto contenido de nutrientes.

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El sembrar guisantes ayudan a mejorar la estructura del suelo, ya que fijan el nitrógeno en la tierra. Incluso al terminar la cosecha, las matas pueden servir como abono verde.

Cuidados del chícharo

Los guisantes se desarrollan en climas frescos con frío moderado y húmedo. Aunque no soportan el calor en exceso.

Es aconsejable que los riegos sean copiosos y espaciados, evitando el encharcamiento. Cuando abran las primeras flores se debe regar con regularidad.

Al igual que las leguminosas, los guisantes también fijan nitrógeno atmosférico, por lo que no requieren de fertilizantes. En el caso de que sean suelos pobres, se puede incorporar compost fermentado (mantillo).

Se adaptan a todo tipo de suelo, aunque no les conviene los calcáreos y secos, ni los que están muy ácidos y húmedos. Les gustan suelos frescos, mullidos y bien drenados.

Siembra del guisante

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La época de siembra puede variar en función de la variedad del guisante, pero a manera general se siembra en el otoño (octubre-diciembre). Al cabo de unas 12 a 14 semanas se podrá recolectar las primeras vainas.

La siembra se realiza de forma directa sobre la tierra en líneas, dejando unos 50 cm de separación. Colocar de 3 a 4 semillas, cubriéndolas unos 4 cm de tierra.

La tierra junto a los guisantes debe ser de una forma muy superficial, ya que las raíces son muy sensibles y pueden dañarse con mucha facilidad.

Ahora que si se ha plantado variedades de enrame, es necesario colocar unos soportes para que las plantas enganchen los zarcillos y puedan sostenerse y, con ello, crecer en altura. El soporte puede ser con ramas secas, cañas y alambres.

Los guisantes se llevan bien con la mayoría de las plantas, excepto con las cebollas y los ajos. Sin embargo, se pueden sembrar con las lechugas y los rábanos.

Las rotaciones deben ser espaciadas en una misma parcela cada 2 o 3 años.

Plagas del chícharo

El problema al sembrar los guisantes pueden ser los pájaros, roedores y caracoles. Por ello es mejor colocar una malla protectora para tenerlas a salvo.

Para poder evitar que el gusano del guisante pueda dañar la planta, es necesario realizar algún insecticida natural o con Bacillus thuringiensis.

También los pulgones pueden atacar los cultivos, pero para poder tratar esta plaga se puede utilizar el jabón potásico y después un extracto de neem que va a actuar como insecticida.

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