Ficus pumila también conocida como Enamorada del muro, Ficus repens, Ficus trepador, Ficus enano, Ficus rastrero, Ficus tapizante, Ficus de China e Higuera trepadora. Es una planta originaria de Asia tropical y Australia. Es una especie trepadora y perenne, aunque según las circunstancias puede desarrollarse como rastrera. Pertenece a la familia del ficus, en la que también se incluyen ejemplares arbóreos.

Cultivo Ficus pumila

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Ficus pumila

Tiene una importante capacidad de agarre, utilizando sus raíces aéreas es capaz de cubrir grandes superficies. Posee unas flores pequeñitas que no destacan. Las hojas alcanzan los 2 a 3 cm de largo, tienen forma oval de un tono verde oscuro cuando es madura y brillante cuando es joven. Los tallos son finos y productores de raíces aéreas Incluso produce frutos de color anaranjado (no son comestibles).

En este punto habrá que considerar si se cubre una pared, ya es posible que produzca daños a la pintura que recubre la superficie, estructura o revestimiento del muro del que se soporta la planta.

Las plantas trepadoras presentan una velocidad de crecimiento que puede variar entre las diferentes especies. En este caso tiene un desarrollo que requiere de años para poder cubrir un muro en su totalidad.

El uso de esta planta en exteriores no se limita a cubrir paredes, sino también para tapizar suelos. Mientras que en interiores suele emplearse en macetas colgantes, consiguiendo un efecto muy decorativo.

Cultivo del Ficus pumila

Ficus pumila

Es una especie apta para cultivarse con luz de cualquier intensidad, excepto que no soporta la exposición directa de sol. Cuando la planta recibe luz directa, las hojas se tornan de un tono amarillento y se verán susceptibles ante cualquier agente, dañándolas fácilmente.

Además, esta planta es no tolera las heladas, ya que las temperaturas inferiores a los 3˚C pueden llegar a quemar las hojas. Por tal motivo, en zonas con inviernos que presenten heladas deben resguardarse para que pueda seguir su crecimiento.

Para la poda, es preciso cortar las ramas maduras o aquellas que sobresalgan. Así se podrá promover el crecimiento de forma vigorosa y armoniosa.

El riego debe tener constante atención, de modo que la composta se conserve siempre húmeda, evitando los excesos.

En cuanto al terreno, habrá que evitar los suelos salinos para el cultivo de esta especie, ya que prefieren suelos permeables y combinados con arena.

Imágenes cortesía de: Juan C. Cole Nieves,

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