Las hostas son plantas perennes que suelen crecer bien al aire libre y puede variar su tamaño. Su exuberante follaje y su fácil cuidado las hacen ideales para un jardín de bajo mantenimiento. Son originarias de Oriente y traídas a Europa en el siglo XVIII, pero hoy en día existen más de 2.500 cultivares con tanta variedad en la forma, el tamaño y la textura de las hojas. Si bien, el cultivo de hostas se considera fácil, es útil saber cómo llevarlo a cabo para ayudar a que las plantas alcancen todo el potencial en el jardín.

Cultivo hostas

Cultivo de hostas en el jardín

La hosta crece bien en zonas parcialmente sombreadas, por lo que es ideal sembrar cerca de plantas de buen tamaño o cerca de árboles. El tipo de planta a elegir, dependerá el lugar de sembrado, así que considéralo al comprar rizomas de hostas. Siembra la hosta al inicio de la primavera, cuando ha terminado el invierno, ya que las raíces se expandirán y la planta pegará antes de los meses de verano. Ahora que si las vas a plantar a finales del verano, hazlo al menos 6 semanas antes de la primera helada.

Remoja las hostas, vierte en un recipiente pequeño agua fría y apoya la corona de la planta sobre el borde del recipiente para que las raíces se remojen en el líquido. Antes de sembrar, desenreda las raíces con cuidado y asegúrate de que todas queden apuntando hacia la dirección en la que van a crecer.

Prepara el área con un azadón o rastrillo, aflojando la tierra a una profundidad de 30 cm. Mezcla el sustrato con una ligera cantidad de composta para ayudar a enriquecer la tierra y la especie en distintas condiciones climáticas. Cava agujeros no profundos (a lo doble de ancho de las raíces) y deja un espacio de 30 a 90 cm entre cada agujero.

Coloca la planta en el hoyo de modo que la parte superior de la raíz quede a nivel con la superficie de la tierra. Llena con tierra el agujero y compacta suavemente alrededor de la base de la planta. Añade mantillo en la superficie para mantener el suelo húmedo y evitar que crezca la maleza y se acerquen los roedores. Riega con abundante agua para que se asiente mejor.

Cultivo de hostas en maceta

 Hosta maceta

Al ser una especie muy fácil de cuidar, también puede resaltar en una linda maceta. Así que primero cerciórate que el tiesto tenga los agujeros necesarios para un buen drenaje. Al optar por plantas que florecen en la sombra como las hostas, retira la planta del recipiente donde venga, afloja las raíces y desenrédalas suavemente.

Prepara el tiesto con un sustrato ácido, dejando el espacio suficiente al centro para colocar las raíces de la hostas. Insértala de manera que quede a una profundidad suficiente y luego rellena con tierra de modo que quede nivelada. Moja la tierra al termino hasta que empiece a drenarse. Sigue con sus cuidados habituales para que luzca bella y sana.

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