Pleurotus ostreatus

Esta es un seta muy fácil de cultivar, tan sencillo como comprar una bala de paja de unos 10 kg, colocarla en el exterior en una caseta, bodega luminosa a una temperatura más o menos constante y a esperar a cosechar. No obstante si lo que te interesa es el proceso completo, aquí tienes un articulo que te explica desde el principio todo el proceso. Este hongo es el que normalmente encontramos en las estanterias del supermercado, es muy parecido a la comunmente denominada seta de cardo, (Pleurotus eryngii), pero no es la misma, parecida sí, pero no la misma.

HÁBITAT DE ESTE HONGO: Hongo parásito o sapròfito que vive en tocones y ramas, básicamente de planifolios muertos o debilitados, en bosques de ribera, parques y jardines. Fructifica en verano y en otoño. Es común; se halla desde el litoral hasta los Pirineos.

COMESTIBILIDAD: Es comestible y muy apreciado. En los últimos años se ha difundido mucho su consumo al cultivarse a gran escala. Esto permite hallarlo en el mercado todo el año, aunque a veces con el impropio nombre de “seta de cardo”. La auténtica seta de cardo -Pleurotus eryngii (De Cand.: Fr.) Quélet- es una especie silvestre que crece sobre umbelíferas.

Características del cultivo

En un rincón de una habitación existente, preparando un pequeño ambiente con listones de madera y cobertura de polietileno o adecuando un recinto para tal fin, toda familia puede cosechar la cantidad suficiente de Pleurotus durante todo el año, para obtener una perfecta y sana alimentación .

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Los Pleurotus son organismos que carecen de clorofila, por tanto no realizan fotosíntesis.
No son capaces de sintetizar su propio alimento, razón por la que dependen de la materia orgánica existente en el sustrato de cultivo, para su nutrición. De ella extraen azúcares simples, y minerales necesarios para su desarrollo.

El cultivo de esta especie es simple y rápido.
En él debe emplearse un sustrato ligno-celulósico, como lo es la paja de cereales, aserrín, viruta o un tronco de madera.

Para desarrollar el cultivo, se recomienda adquirir, en laboratorios dedicados a la reproducción, el Micelio liquido, (recomendado ), o en grano.

La superficie mínima necesaria para la producción casera de esta seta es de cinco a seis metros cuadrados bajo techo, con un rango de aislamiento térmico que permita mantener estabilidad en la temperatura entre los 15º y 25º C.
El espacio requiere además ventilación adecuada y entre 70 y 80 % de humedad, luz y asepsia.

Preparación del sustrato

El material a utilizar, en este caso paja de cereales picada a un tamaño de aproximado de 2 cm. de largo, o aserrines de madera blanda gruesa, debe hidratarse hasta alcanzar una humedad de 70 %. Las pajas normalmente logran esta condición al ser remojadas 24 horas en agua.

Pasteurización y lavado del sustrato

Los hongos o bacterias que compiten con el Pleurotus deben ser eliminados del sustrato mediante un tratamiento térmico. Este tratamiento se aprovecha para lavar la paja .

Lavado, éste consiste en sumergir dentro de un canasto de alambre repetidamente, 7 u 8 veces la paja en agua a 85º C., (10 o 15 grados menos que la temperatura de ebullición ).

Pasteurizado, dejar sumergida la paja en el agua de 20 a 30 minutos, teniendo la precaución de la misma mantenga dicha temperatura . Luego, el material pasteurizado debe escurrirse y dejarse enfriar hasta alrededor de 25º C.

Siembra

Posteriormente, se inoculan con el Micelio, en una proporción del 3 la 4 % en peso y repartidos de forma homogénea en capas alternadas de sustrato y micelio. Este material debe comprimirse con suavidad, pues se trata de un proceso semi anaeróbico.

El pH del sustrato debe mantenerse entre 5,7 a 6,5. La asepsia en esta fase es fundamental para el éxito del cultivo.

Soporte del sustrato

El más utilizado es el sistema bolsas, bolsones apilados o colgantes que consiste en superficies verticales, donde mangas de polietileno negro (de diámetro no mayor a 50 cm. y de largo variable) son rellenadas con el sustrato. En el caso de bolsones colgados, la base descansa sobre una superficie sólida. Por el centro hacia su extremo superior, se encuentra un soporte rígido (palo, cañería de PVC, etc.) sostenido por una cuerda, que permite mantener la posición vertical. El tubo de polietileno que cubre el sustrato inoculado debe perforarse con alambre esterilizado en la parte superior para evitar que el CO2 infle el bolsón y en la parte inferior para facilitar el escurrimiento del amoníaco producido.

Propagación

Este es el proceso posterior a la siembra, donde se produce el crecimiento de los micelios en el sustrato definitivo. Con un manejo adecuado de temperatura, asepsia y proporción de inóculo en buenas condiciones de vitalidad, la invasión total demora entre tres y cuatro semanas.

Se recomienda, revisar diariamente el avance en el crecimiento micelial para detectar a tiempo los contaminaciones y proceder a su eliminación manual o controlarlos con desinfectantes. Para ello como la cobertura es de polietileno negro, se cortan unas pequeñas ventanas de unos 5 x 5 centímetros en la parte superior, media e inferior, que se mantienen cerradas con cinta adhesiva .

Temperatura óptima: 22 – 25º C.
Humedad: 75 al 85 %
Luminosidad: Nula. Se necesita oscuridad total.
Usar envases de polietileno negro
La luz atrasa el proceso de propagación .

A punto para ser cosechadas

Producción

Cuando se observa que el micelio ha invadido totalmente el sustrato, se prepara la fase de producción, efectuando cortes horizontales de unos 3 centímetros con un bisturí o cuter esterilizado .

Se necesita una buena ventilación.
Cuando ésta es deficiente, aumenta el largo del tallo y se reduce el tamaño del sombrero.

La luminosidad en el recinto de producción debe ser de 200 lux durante 12 horas diarias mínimo (200 lux permiten leer cómodamente la letra de un diario).

La temperatura ideal para fructificación es de alrededor de 15-18º C para el ostreatus.

La humedad del sustrato y del medio ambiente no debe disminuir del 75 %. Durante todo el proceso, se mantiene la humedad mojando el recinto con una bomba o un rociador de agua una o dos veces al día.

El estado de asepsia debe ser cuidadosamente controlado, puesto que los grandes enemigos de estos cultivos son otros hongos y bacterias.

La fase óptima de producción se desarrolla durante dos meses.

Generalmente, se presenta en tres oleadas distantes entre sí, separadas por dos a tres semanas. La primer oleada concentra en promedio el 40% de la producción y el 60% restante se distribuye en las otras dos, disminuyendo paulatinamente la producción hasta agotar el sustrato.

Cosecha

Se cosechan los racimos completos , evitando que queden trozos de tallos, que pueden ser puerta de entrada para enfermedades.

El racimo debe retirarse cuando los ejemplares menores miden 5 cm. de diámetro y antes que los mayores cambien su forma de convexa a cóncava (mayores de 10 cm. aprox.)

Con mucha práctica, es posible la cosecha individual, para permitir que los más pequeños del racimo se sigan desarrollando.

Los hongos se clasifican por tamaños ya que las preferencias del consumidor varían entre los pequeños y los de gran dimensión (hasta 20 cm. de diámetro) para preparaciones culinarias tipo “escalpa”.

Los hongos cosechados pueden permanecer refrigerados durante 10 a 12 días.

Para acopio, se secan en secadero común por aire caliente, o se deshidratan en una cámara preparada para tal fin.

AUTOR:

Mic. Ramón Regés

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