El Epiphyllum crece de manera silvestre en las selvas tropicales de América Central y su aspecto es tan exótico como su procedencia. Los tallos de la planta son aplanados y en su extremo se abren flores hermosas durante el día o la noche. Las especies del Epiphyllum no son plantas habituales, dado que, por lo general, todo lo que se cultiva son híbridos que provienen de la especie Epiphyllum crenatum.

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Cuidados del Epiphyllum en primavera y verano

Trasplanta del Epiphyllum año tras año en primavera, usando un compost con base de turba para su maceta. La planta estará mucho mejor en un sitio con luz difusa que cerca de los rayos del sol. Las flores, por lo general, surgen entre la primavera y el verano.

Riega tu planta con liberalismo para que el compost se mantenga húmedo y abónala con un fertilizante líquido, incorporando un par de gotas al agua de riego, cada 10 días durante la época de floración.

Cuando las temperaturas sean muy elevadas, el Epiphyllum se beneficiará si la sacas al exterior, en un sitio protegido, a pesar de que tolera muy bien las temperaturas estivales en el interior de la casa.

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Cuidados del Epiphyllum en otoño e invierno

La temperatura mínima que el Epiphyllum puede soportar en el invierno es de 10° C y, durante esa época, tendrá que recibir luz abundante, aunque no sol directo. Durante el otoño e invierno, mantén el compost ligeramente húmedo, sin dejar que se seque por completo; y ve incrementando de manera gradual la cantidad de agua, a medida que comiencen a surgir los primeros pimpollos. En ese momento, tendrás que abonarlas con fertilizante líquido para que las flores se desarrollen mejor.

Propagación del Epiphyllum

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A mediados de verano, luego de finalizar la época de floración, corta un esqueje de 13-15 cm de largo, del tallo y déjalo secar durante al menos dos días. Después, plántalo en compost con base de tierra negra y mantenlo húmedo y protegido de la luz. Proporciónale una temperatura de aproximadamente 21° C y aire fresco, sin taparlo. En dos semanas, el esqueje habrá echado raíces y podrás tratarlo como planta madura.

Siembra semillas en compost, cubriéndolas ligeramente y mantén el compost de las semillas húmedo y en un lugar sombrío, a una temperatura de entre 21 y 24° C. Cuando hayan germinado y las plántulas estén lo suficientemente grandes como para ser manipuladas, cultívalas de manera individual en macetas rellenas del compost especial para cactus. Pon los especímenes nuevos en un sitio iluminado y trátalos como plantas maduras.

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Ten en cuenta que los ejemplares maduros del Epiphyllum propagados por semilla pueden no parecerse a la planta madre. Por otra parte, es probable que las cochinillas algodonosas la ataquen, por lo que deberás rociar la planta con un insecticida con base de malathion.

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