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Cucurbitáceas: qué son, características y enfermedades

Las cucurbitáceas son una extensa familia botánica de plantas que seguramente conoces al menos en parte. Todos los frutos dan las cucurbitáceas comestibles.

De hecho, las cucurbitáceas y la solanáceas son de los cultivos más importantes para el ser humano. Así que si quieres conocer más sobre qué son las plantas cucurbitáceas, sus características y enfermedades, sigue leyendo para que te enteres de todo.

Qué son las cucurbitaceae

Son plantas que se clasifican en distintas familias botánicas y, en concreto, las cucurbitáceas o cucurbitaceae son una de estas grandes familias. Se trata de plantas que tienen en su mayoría origen en zonas tropicales o subtropicales, por lo que se desarrollan en zonas cálidas o al menos sin inviernos fríos, ya que algunas han conseguido emigrar a climas europeos. Son especies vegetales importantes para el consumo humano y de muchos animales.

Características generales de las plantas cucurbitáceas

Este tipo de plantas se caracterizan ser anuales o de carácter geófito. Esto se debe a que se adaptan a cada situación climática para crecer en cualquier momento debido a sus reservas. Casi todas sus otras características varían en función de cada especie concreta, aunque podemos encontrar ciertas características generales de las cucurbitáceas mayormente compartidas.

Calabacín
  • Son plantas con una necesidad de terreno considerable, siendo voluminosas.
  • Tienden a mostrar flores en forma acorazonada.
  • Se trata de especies de fácil cultivo.
  • Producen cucurbitacinas, lo cual da sabor amargo a las plantas y frutos verdes para que no sean consumidos antes de la maduración.

Ejemplos de plantas cucurbitáceas

Las cucurbitáceas son una familia de más de 700 especies, pero algunas especialmente comunes para nosotros por su extendido consumo de cultivo. Estas son algunas de las especies cucurbitáceas más conocidas o importantes.

Melón. De las cucurbitáceas más conocidas de piel no comestible está el melón. Es una de las grandes estrellas de las fruterías cuando llega el calor. De sabor dulce y su cultivo está increíblemente extendido, con una enorme diversidad de variedades y especies de plantel de melón. Es rico en agua, vitaminas y azúcar.

Pepino. Otra fruta ampliamente extendida por sus excelentes propiedades nutricionales y antioxidantes, es el pepino. Su sabor es refrescante, por lo que es particularmente popular en verano y climas cálidos.

Ejemplos de cucurbitáceas

Sandía. La sandía es un excelente aliado contra las altas temperaturas debido a su gran aporte de agua y su sabor refrescante, menos dulce que el del melón. Su fácil cultivo la hace muy popular en entornos de aficionados a la jardinería, ya que su fruto es grande y llamativo.

Calabaza y calabacín. La calabaza es una baya de cáscara dura, muy valorada en prácticamente todo el mundo por su gran valor nutricional. Gastronomías de todo el mundo usan la calabaza por su sabor y nutrientes.

Algo que no todo el mundo sabe es que el calabacín no es otra cosa que un tipo de calabaza inmadura, recogida antes del endurecimiento de la cáscara. En algunas especies, el fruto inmaduro es tóxico, aunque otras son perfectamente aptas para su consumo. Estas son de hecho, junto a los pepinos, las cucurbitáceas de piel comestible más populares.

Cultivo de la familia botánica cucurbitaceae

He aquí las indicaciones básicas para el óptimo cultivo de las cucurbitáceas.

  • La mayoría de las cucurbitáceas se siembran en semillero para luego se trasplantadas a su ubicación definitiva una vez que el plancton no está susceptible a condiciones climatológicas.
  • En el caso de plantas como el pepino o la calabaza, cuyo cultivo en semillero permite plantarlos a mediados del invierno para ser transplantados en primavera, una vez pasadas las heladas y el frío.
  • El melón y la sandía se plantan habitualmente en el inicio de la primavera, respetando al menos 1 m de distancia entre cada planta y cosechando entre mediados y finales de verano.
  • Las cucurbitáceas no son exigentes con el suelo, pero si necesitan de un buen drenaje con riegos regulares para mantener la humedad que permite engordar sus frutos.

Plagas y enfermedades de las cucurbitáceas

Las enfermedades y plagas de las cucurbitáceas son muy conocidas debido a su extendido cultivo, siendo este un punto débil.

El exceso de riego o el riego mal gestionado va a provocar encharcamientos, lo que a su vez origina enfermedades como el oído en cucurbitáceas que se puede combatir manteniendo la humedad controlada con riego por goteo o buscando una ubicación soleada y ventilada.

De forma similar ocurre con el mildiu en cucurbitáceas, otro hongo que aparece cuando hay un excesivo humedad, aireación deficiente y temperaturas de entre 10 y 20 °C. Podar para mejorar la ventilación de la planta puede ayudar en estos casos.

Para controlar hongos y aparición de insectos, lo recomendable es el uso de fungicidas y otros productos de cuidado en agronomía para que puedan crecer sanamente las cucurbitáceas.

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el cultivo de cucurbitáceas es el de las enfermedades, en particular, las causadas por virus, provocando pérdidas económicas muy importantes

Así que si estás pensando en plantar alguna especie cucurbitáceas, es importante considerar sus características para cultivar de manera correcta y que pueda prosperar. No está de más conocer sobre la familia de la solanáceas, que son y sus características para ampliar el panorama.

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