Los árboles frutales son grandes consumidores de nutrientes, por lo que precisan de  alimento para producir cosechas abundantes, siendo la fertilización fundamental para su buen desarrollo.

Fertilización frutales

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Abono o fertilización de los árboles frutales

Abono de mantenimiento: se realiza todos los años. Permite que el árbol pueda formar frutos a la vez que crece vegetativamente e incluso forma reservas.

Abono de fondo: se lleva a cabo al momento de la plantación.

Tipos de abono para frutales

Estiércol: es un tipo de abono que como su nombre lo dice proviene de distintos tipos de estiércol. Muchos lo consideran el mejor abono que existe para preparar la tierra para distintas plantas como las de carácter frutal. Hay de varios tipos dentro de los que se destacan los de oveja, caballo y vaca.

Borra de café: el uso de la borra de café es un abono muy poderoso para preparar la tierra y sembrar plantas frutales. De hecho, es muy fácil conseguir y se puede almacenar una cantidad considerable para abonar los huertos.

Compost: este tipo de abono no es más que el resultado de los desechos vegetales de alimentos y se puede preparar comprimiendo los mismos y colocándolos junto al terreno.

Cómo se hace el abonado

Fertilizantes

  1. Incorporar ligeramente al suelo un abono orgánico que suele hacerse en el invierno.
  2. Los fertilizantes minerales en gránulos van a contener fósforo, potasio, nitrógeno y otros elementos. Suele suministrarse la dosis anual o 2 a 3 veces en el año.
  3. Por medio de fertirrigación, es decir que los elementos fertilizantes estén disueltos en el agua de riego por goteo.
  4. Ahora bien, si se llegasen a encontrar carencias nutricionales se puede corregir.

Consejos sobre la fertilización

  • Recuerda no sobrealimentar, sobre todo con nitrógeno, ya que podría producir un follaje quemado y, por ende, más propensos a enfermedades.
  • En ciertos suelos puede haber carencias de algún nutriente que precisan las plantas para vivir como nitrógeno, calcio, fósforo, manganeso, azufre, hierro, cobre, boro, cloro, molibdeno, magnesio, zinc y potasio.
  • Aplica los fertilizantes en el área de sombra y no solo cerca del tronco, sino esparciendo por toda la zona.
  • En los primeros años cuando inicia la primavera, habrá que incorporar abonos ricos en nitrógeno. Mientras que el potasio y el fósforo son primordiales para frutos y flores.
  • El estiércol debe estar curado o maduro, ya que si está fresco puede llegar a quemar las raíces.
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