Frutales. Preparación del terreno, apertura de hoyos, plantación y cuidados

La preparación adecuada del terreno antes de efectuar la plantación nos permitirá:

  • Suficiente aireación de las raíces
  • Mayor drenaje, lo que evita la acumulación de agua
  • Mayor penetración de las raíces
  • Mejora el anclaje del árbol y su nutrición

La ruptura del subsuelo es indispensable en aquellos de textura arcillosa o fuerte, porque crean un entorno impermeable con los perjuicios que conlleva: encharcamiento del suelo, clorosis, gomósis y hasta la muerte del árbol por asfixia radicular. Si de una plantación grande se trata utilizaremos un subsolador, llegándose a una profundidad de 50/60 cm y al menos en una dirección mejorando notablemente la labor si se realizan dos pasadas cruzadas.

Si solo plantamos varios frutales en nuestro huerto o parcela no vamos a necesitar un subsolador pero si recomendamos agujeros generosos.

Apertura de los hoyos

Una vez preparado el terreno y nivelado, se procederá a la apertura de los hoyos. Es muy importante dejar la tierra superficial, que es la más fértil, a un lado, de manera que sea esta la primera en utilizarse para rellenar el hoyo, dejando la tierra del subsuelo para la superficie.

Las dimensiones más normales son de 60 por 60 cm. de lado por 60 cm. de profundidad.

Plantación

Comprende una serie de operaciones elementales pero de una suma importancia para el éxito de la misma.

1. Poda de raíces :

Consiste en recortar las raíces para eliminar las que estuviesen rotas, lastimadas o secas, como consecuencia del arranque del vivero. Evite recortar demasiado las que se encuentran en perfecto estado, tratando en lo posible de dejarlas lo más largas posibles.

2. Profundidad y orientación:

Las plantas deben colocarse en el hoyo de tal manera que el punto de injerto quede sobre la superficie a una altura de 6 a 15 cm. sobre el nivel del suelo, previendo que las tareas del suelo posteriores no lo cubran nunca. La curvatura del injerto debe orientarse en contra del viento dominante en la zona, para evitar los desgarros del injerto. El injerto nunca debe taparse, provocaríamos lo que se llama un franqueamiento, esto significa que el árbol sacaría raíces por encima del injerto anulando nuestro portainjerto.

3. Poda de la planta :

Según el sistema de plantación que se utilizará, se cortará el tronco a la altura conveniente (entre 40 y 80 cm.) sobre el nivel del injerto. Las ramas laterales deben cortarse a dos yemas de su inserción en el tronco.

4. Abonos :

Cuando efectúe la plantación no coloque ningún tipo de abono (guano y/o fertilizantes) en el hoyo, dado que las raíces nuevas son muy débiles y se pueden quemar. Sobre todo no aplicar estiércol entre las raices.

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