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Como es sabido, todo ser vivo necesita alimento como combustible para crecer y subsistir, por lo que las plantas no están exentas de ello.
Científicos señalan elementos básicos (16) para la vida óptima y saludable de las plantas. Así que el hierro es un elemento pequeño y muy importante en dicha lista. Pero para aprender más al respecto, a continuación te decimos la función del hierro en las plantas. ¡Te sorprenderá!
Papel del hierro en las plantas
El papel del hierro en las plantas resulta básico. Con la ausencia de hierro, la planta no podría producir clorofila y, por ende, no obtendría oxígeno ni ese color verde tan característico. La función del hierro es actuar de manera muy parecida al torrente sanguíneo del ser humano (transportar componentes importantes a través del sistema circulatorio de la planta).
Dónde encontrar hierro para plantas. El hierro (Fe) para las plantas viene de varias fuentes. Se consigue en la materia vegetal en descomposición, así que el incorporar abono al suelo y dejar que se acumulen hojas muertas en la superficie, puede aportar hierro a la dieta de las plantas. El óxido férrico es una sustancia química presente en el suelo que le otorga ese tono rojizo único y las plantas pueden asimilar el hierro de esta sustancia química.

Por qué las plantas necesitan hierro. El hierro ayuda a la planta a trasladar el oxígeno a través de su sistema. Las plantas solo requieren una pequeña dosis de hierro para estar saludables. Este micronutriente interviene en la producción de clorofila de la planta, que le aporta oxígeno y un hermoso color verde. Esta es la razón por la que las plantas con deficiencia de Fe (clorosis) presentan un tono amarillento en las hojas. Si la clorosis férrica se vuelve más grave, puede afectar a las hojas adultas, al producir una caída precoz, pudiendo llegar a una defoliación total, lo que a su vez afecta la producción. El hierro también es necesario para ciertas funciones enzimáticas en muchas plantas.
Absorción de hierro por las plantas
Las plantas pueden absorber hierro en varias forma como son: ferrosa, férrica y quelatada. La absorción de hierro es un proceso que se lleva a cabo mediante un proceso metabólico. Las plantas desarrollan 2 mecanismos de absorción de hierro (el mecanismo de liberación de protones y la reducción del quelato Fe3+). El propósito de estos sistemas, es hacer que el hierro sea más soluble para que pueda estar disponible para una óptima absorción.

- Mecanismo de liberación de protones. Al existir una deficiencia de hierro, las raíces de las plantas liberarán protones en la solución del suelo, lo que a su vez, disminuye el pH del entorno de la raíz e incrementa el suministro de hierro. Investigaciones señalan que el recurso de fertilizante nitrogenado podría afectar el acceso de hierro para las plantas. El amonio (NH4+) es una forma de nitrógeno cargado positivamente. La absorción de amonio genera una disminución del pH en la rizosfera (lo que rodea las raíces). Esto da como resultado, que el hierro se vuelva más soluble y aprovechable para la planta. Por el contrario, el pH de la rizosfera puede aumentar cuando se aplica nitrato (NO3–), ya que las raíces liberan iones hidróxido, lo que da como resultado, un porcentaje menor de hierro.
- Reducción de quelatos. En suelos con deficiencia de hierro, los cultivos de gramíneas secretan sustancias orgánicas que se denominan fitosideróforos, las cuales actúan como agentes quelantes. Los fitosideróforos se fusionan al hierro, haciéndolo soluble y disponible para su absorción. La reducción de quelatos puede llevarse a cabo por ciertas bacterias del suelo. La filtración de hierro se realiza en raíces jóvenes. Por lo tanto, es importante mantener un sistema radicular sano para una correcta absorción de hierro.
Carencia de hierro en las especies
El hierro es inmóvil dentro de la planta, por lo que los síntomas de una deficiencia se manifiestan en las hojas jóvenes. Las hojas se vuelven amarillas, pero las venas de las mismas permanecen verdes. A menudo, la deficiencia de hierro no es el resultado directo de la falta de hierro en el suelo. Hay ciertas condiciones del suelo que pueden afectar su disposición para las plantas, como una alta humedad del suelo, el pH alto del suelo, las bajas temperaturas, un porcentaje significativo de fósforo y las elevadas concentraciones de elementos competidores, como el manganeso, el zinc y el calcio, ya que reducen la disponibilidad de hierro para las plantas.


Fertilizantes de hierro. Las fuentes de hierro más utilizadas son:
- Sulfato de hierro (FeSO4). Es la fuente de hierro más económica. Contiene de entre un 20 y un 30% de hierro, según el estado de hidratación. El sulfato de hierro se puede aplicar de manera foliar, o bien, directamente al suelo. Pero de esta forma, el hierro no está disponible para plantas con un pH superior a 7.0 y es posible que al suelo le tome un par de años aplicar sulfato de hierro para poder corregir las deficiencias de hierro.
- Quelatos de hierro. Son compuestos en los que el hierro se mezcla con un compuesto para ayuda a mantener el hierro accesible y evitar su precipitación. Son varios los compuestos que se usan como agentes quelantes, como por ejemplo, aminoácidos, citrato, ácidos húmico-fúlvicos y EDDHA, EDTA, DTPA (sales de sodio). Los quelatos cambian en su estabilidad y su capacidad para retener el hierro a diferentes niveles de pH. Incluso, la vulnerabilidad de los quelatos a la sustitución del hierro por otros cationes, como magnesio y calcio, puede variar entre los tipos de quelatos.
El hierro es un micronutriente, lo que significa que las plantas lo requieren para su crecimiento y desarrollo en cantidades menores comparado con los macronutrientes primarios o secundarios.
Es importante conocer todo lo que requieren las plantas para proveerles lo necesario y, con ello, puedan crecer correctamente. Tal es el caso del hierro y otros nutrientes básicos para una óptima salud.




