Quienes realizan jardinería a menudo se topan con problemas de plagas y enfermedades. Pero la mayoría de ellos recurren a productos inofensivos para el medio ambiente. Así que echa un vistazo a estos fungicidas caseros.

Fungicidas caseros

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Para poder prevenir se debe elegir plantas sanas y especies que sean resistentes a plagas. Tener una buena limpieza con las herramientas y siembra para mantener una zona libre de peligro.

Además, es primordial el control de plagas con productos naturales para acabar con los insectos perjudiciales del jardín.

Fungicidas caseros paso a paso

Fungicida de bicarbonato y leche

Un fungicida muy útil es de leche y bicarbonato, ya que no solo actúa para curar de enfermedades, sino que brinda nutrientes a las plantas para hacerlas fuertes.

Para ello se requiere de 8 partes de agua de lluvia y 2 partes de leche desnatada. A esto se le debe agregar 20 g de bicarbonato de sodio por cada litro de mezcla.

Enseguida colocar en un pulverizador, mezclar y aplicar. Hacerlo al atardecer durante 2 días seguidos y después aplicarlo cada 15 días de forma preventiva.

Fungicida de jabón y bicarbonato

Fungicida

En un recipiente mezcla 4 cucharadas de bicarbonato de sodio, 4 cucharadas de jabón líquido (sin legía) y 3.5 litros de agua hasta homogeneizar.

Incluso puedes incorporar una cucharadita de aceite vegetal para que actúe como barrera y los insectos no se aferren a los tallos y las hojas.

Fungicida con sulfato de cobre

El caldo bordelés puede emplearse en los períodos de latencia para el control de enfermedades fúngicas y bacterianas.

Se puede hacer una mezcla utilizando sulfato de cobre en polvo y piedra caliza molida. La proporción es de 4-4-50, que significa cuatro partes de cada uno en 50 galones de agua.

Lo anterior es una cantidad grande pero puede ser menor. Así que son 7 cucharadas de sulfato de cobre y 3 cucharadas de piedra caliza, mezcladas en un litro de agua.

Recomendaciones

  • Antes de usar cualquier mezcla, prueba en una parte pequeña de la planta para asegurar que tolera bien.
  • Evita el uso de jabones que contengan cloro, ya que puede ser perjudicial.
  • Evita aplicarlos en días calurosos o bajo el sol, ya que al mojar las hojas podrían quemarlas.

Recuerda que el uso de un fungicida casero puede solucionar muchos problemas con la ventaja de no dañar al medio ambiente y mantener a salvo la salud de las plantas.

Ahora que si tu sabes de otros, no dudes en contarnos cuáles son y cómo se hacen.

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