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Guía completa de los cuidados de la lavanda

La lavanda es una de las plantas aromáticas por excelencia para tener en casa. Los cuidados de la lavanda no son complicados y solo proporciona una gran belleza natural. Su peculiar e irresistible perfume ambiental se reconoce en cualquier lugar donde se le coloque.

Es importante saber que esta planta es capaz de crecer en zonas rocosas y a pleno sol, lo que nos da una pista de sus pocas necesidades.

A pesar de su inconfundible belleza, no se trata de una planta exótica, sino todo lo contrario. Así que si tienes una en casa o estás pensando en adquirir una, vale la pena seguir la guía completa de los cuidados de la lavanda para poder mantenerla sana todo el tiempo.

Características generales de la lavanda

La lavanda es un arbusto perenne de la familia de las lamiáceas del género llamado Lavándula. Es originaria de las regiones mediterráneas y puede llegar a alcanzar hasta 1,2 m de altura y similar expansión. Desarrolla pequeñas flores de color púrpura, sumamente fragantes, que crecen en ramilletes. Se cultiva por sus flores desde el siglo XVI y su cultivo merece la pena por su colorido y fragancia.

Cuidados de la lavándula por estaciones del año

La lavanda es una planta que no presenta dificultades, aunque como cualquier otra especie, requiere cuidados básicos.  Así que vayamos a conocerlos de acuerdo a la temporada del año.

Cultivo en primavera y verano. Coloca la planta en una zona soleada y protegida del viento. Durante la época de crecimiento y de floración, mantén el compost de la lavanda húmedo, pero nunca saturado. Proporciona un fertilizante líquido, aplicando la mitad de la cantidad adecuada en la etiqueta durante este período.

Durante la primavera, renueva la capa superior de compost y, a finales de la temporada invernal, poda la planta hasta que quede totalmente uniforme. Sin embargo, procura no cortar los tallos muy antiguos, dado que es probable que luego no desarrollen brotes nuevos.

Cultivo en otoño e invierno. Trasplanta la lavanda a principios del otoño, usando un compost, al que tendrás que añadir un puñado de piedrecillas a cada una de las macetas. La lavanda prefiere un suelo no alcalino y las piedras ayudan a que la planta tenga un buen drenaje. Usa una maceta con la medida exacta para que quepan las raíces, cambiándola hasta alcanzar los 45 cm de diámetro. Riega para reafirmar el compost y, posteriormente, mantenla húmeda durante todo el invierno.

Recuerda no regar la planta en exceso y procura que el compost no quede saturado. La falta de luz podría marchitar sus hojas. Por otro lado, escoge solamente las plantas compactas, saludables y sin señales de enfermedades o plagas y evita aquellas de apariencia débil, dado que nunca se recuperarán e incluso se inclinarán sobre sus compañeras. Asimismo, evita una maceta repleta de raíces.

Consejos básicos para el desarrollo de la lavanda

La lavanda es una de las flores más características de un jardín y, no solo por su color y forma de espiga, sino que se convierte en la protagonista de muchos espacios por excelencia. Así que para asegurar el buen desarrollo de esta planta aromática, es importante seguir estos simples consejos. ¡Síguelos!

  • Es un ejemplar que prefiere un clima templado en donde ni el verano ni el otoño sean muy intensos.
  • El riego debe ser frecuente, pero evitando encharcamientos. Además de dejar que seque entre cada riego.
  • Al brotar la semilla, es necesario mover el tiesto con el fin de que pueda recibir mucha luz.
  • Lo ideal es emplear fertilizantes orgánicos, ya que el uso de pesticidas químicos matan los organismos benéficos que contribuyen al crecimiento de la lavanda.
  • La maceta deberá tener unos 5 cm de diámetro como mínimo para que la lavanda pueda crecer vigorosa.
  • Cuando los primeros capullos empiezan a florecer en el primer año, es mejor cortar los tallos florecientes.
  • Al pasar el primer año, se puede cosechar la lavanda para poder obtener todas sus propiedades.
  • Es aconsejable abonar la planta con abono orgánico, sobre todo cuando hace frío.
  • El sustrato que le va mejor es aquel que es rico en humus con un óptimo drenaje para su crecimiento.
  • La época de floración va a depender de la especie, pero por lo regular es en la primavera y el verano.
  • Si la siembra de la lavanda es en cantidades considerables, habría que asegurar que tenga una separación entre ellas para que circule bien el aire y, con ello, pueda crecer los tallos sin estorbar.
  • Con el método de esquejes se puede reproducir las plantas de una forma eficaz y rápida.
  • Si se tiene en maceta, lo conveniente es resguardarla cuando la temperatura baje drásticamente.
  • La condición de agua y luz son primordiales, sobre todo en la temporada de crecimiento.

Usos de la planta aromática

Esta versátil planta es considerada de gran valor por sus propiedades, que seguramente la has podido visualizar en algún momento. Pero si logras cultivarla en casa, pronto descubrirás sus beneficios. Así que aquí te mostramos algunos de sus usos.

Para la piel. El aceite de lavanda ayuda a calmar la irritación. Incluso es eficaz en el tratamiento de psoriasis y dermatitis atópica. También cuenta con propiedades analgésicas y antiinflamatorias que contribuye a acelerar el proceso de sanación de heridas y quemaduras.

Para la digestión. Los compuestos de la lavanda se usan para tratar problemas gastrointestinales. De igual forma, sus propiedades antibacteriales se usan para inhibir el crecimiento de bacterias en el estómago.

Para la cocina. Esta planta es el complemento ideal para platos como pasteles, mermeladas, caldos, aderezos y salsas, entre otros. Además, la infusión de lavanda ayuda a minimizar el estrés y los dolores de cabeza.

Para el pelo. El aceite de lavanda en el cuero cabelludo ayuda a eliminar la caspa a la vez que le da un aroma único al cabello.

Para el insomnio. El aroma de lavanda tiene propiedades tranquilizantes que se han usado para calmar y mantener un balance. De igual forma, el colocar gotas de aceite sobre la almohada ayuda a relajar y conciliar el sueño.

En Brihuega,  provincia de Guadalajara, cada año se programan diversas actividades en torno a la famosa floración durante el denominado Mes de la Lavanda. La más destacada es el Festival de la Lavanda, un evento que anualmente se celebra en la segunda quincena del mes de julio, tiñendo los campos de color morado.

Para la aromaterapia. El tener disufores con aceite de lavanda ayuda a relajar los nervios del cerebro, logrando un mejor descanso. También ayuda a descongestionar el sistema respiratorio, ya que humedece espacios en ambientes secos.

Para la cosmética. Las propiedades antioxidantes de la lavanda protege la piel de los radicales libres, dando un aspecto general de la piel suave y saludable. Incluso es un ingrediente común para combatir acné o imperfecciones severas.

Ahora que ya tienes más claro sobre los cuidados de la lavanda, apuesta por esta grandiosa especie y empieza a cultivarla cuanto antes. Asimismo, valdría la pena conocer las plantas aromáticas para el jardín y hacer increíbles combinaciones.

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