La Jovellana es un género pequeño de arbustos perennes y herbáceos, originario de Nueva Zelanda y Chile, y se encuentra íntimamente relacionado con la popular Calceolaria. Estas hermosas flores con forma de campanilla son muy similares a la Calceolaria, pero sin bolsa. La Jovellana es una planta de maceta excelente que, podada de manera regular, se puede mantener pequeña y arbustiva.

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La Jovellana violacea constituye un arbusto atractivo siempre verde de 1 m de altura. En su hábitat natural, en Chile, y sin ser podadas, puede alcanzar el 1,8 m de altura. Es un arbusto tierno, de ramas lanosas de las que surgen hojas verdes brillantes; en verano, desarrolla ramilletes de flores pequeñas con forma de campanilla, que son de color malva con manchas purpúreas en el interior y cuellos amarillos. Se trata de un arbusto poco usual y muy llamativo que realmente merece la pena cultivarlo.

Cuidados de la Jovellana en primavera y verano

Planta tu Jovellana en primavera, usando un buen compost en una maceta que posea buen drenaje en el tamaño justo como para que entren las raíces. Coloca la planta en un lugar soleado, preferentemente contra una pared orientada hacia el sol. Durante los años siguientes, trasplanta a tu Jovellana en primavera, apenas veas que las raíces han ocupado toda la maceta, cada dos o tres años.

En los años en que no las trasplantes, cambia la capa superior de compost y riégalo abundantemente. Luego mantenlo con una frecuencia de riego durante el resto del año, especialmente durante la floración. Abona la Jovellana con un fertilizante líquido, usando la mitad de la cantidad aconsejada en la etiqueta, cada tres semanas, desde que se forman los capullos hasta que las flores se secan. Pódala en primavera, recortándola un poco, como para que mantenga la forma, y quita las ramitas secas.

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Cuidados de la Jovellana en otoño e invierno

Durante los meses fríos, provéele a la Jovellana un sitio cálido protegido del viento, pues la combinación de las heladas con el exceso de agua puede ser muy peligroso. Aísla el compost con una tela de arpillera y, posteriormente, cúbrelo con una bolsa de plástico transparente.

El exceso de agua sumado al clima frío puede ser un gran problema para la Jovellana. Por tanto, evita colocarlas en sitios muy fríos y ventosos. Por otra parte, la araña roja suele atacar a la planta durante las épocas más calurosas y secas. Pulverízala con un insecticida con base de malathion para combatirla.

Imagen cortesía de Pablo Endemico, licencia CC BY 2.0

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