Podas adecuadas

La poda adecuada es esencial para que un árbol desarrolle una estructura fuerte y una forma deseable. Los árboles que reciben las medidas de poda apropiadas cuando son jóvenes precisarán poca poda correctiva en su adultez.

Hay unos pocos principios sencillos que todos deben entender antes de comenzar a podar un árbol.
Cada corte tiene el potencial de cambiar el crecimiento del
árbol. Siempre se debe tener un propósito en mente antes de realizar
un corte.
La técnica adecuada es esencial. Una poda deficiente puede
causar daños que durarán toda la vida del árbol. Aprenda dónde y cómo
realizar los cortes antes de coger las tijeras de podar.
Los árboles no “cicatrizan” de la forma que lo hacemos las
personas. Cuando un árbol es herido, este crece tejido por encima de
la herida y “compartimenta”. En efecto, la herida está contenida
dentro del árbol para siempre.
Como regla general, los cortes pequeños causan menos daño al
árbol que los grandes. Este es el motivo por el que es importante
realizar una poda adecuada (de formación) de los árboles jóvenes.
Esperar a podar un árbol cuando es adulto puede crear la necesidad de
hacer cortes grandes que el árbol no cerrará fácilmente.

Al realizar el corte
Dónde se realiza un corte de poda es crítico para la respuesta del árbol en cuanto al crecimiento y cierre de la herida. Los cortes de poda deben realizarse justo por fuera del collar de la rama. Debido a que el collar de la rama contiene tejidos del tronco o de la rama madre, el árbol sufrirá daño innecesario si usted lesiona o elimina dicho collar. De hecho, cuando el corte es grande, el árbol puede sufrir descomposición interna si el corte es inadecuado.

Si se debe acortar una rama permanente, hágalo hasta una rama o una yema lateral. Los cortes internodales, o cortes realizados entre yemas o ramas, pueden originar descomposición del tronco, producción de rebrotes y crecimiento mal dirigido.

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Herramientas de poda
Cuando se podan árboles es importante tener la herramienta adecuada para el trabajo que se va a realizar. En árboles pequeños, la mayoría de los cortes pueden ser realizados con unas tijeras de podar de una mano (tijeras de poda). Las tijeras de poda manuales del tipo de cuchilla curva son preferibles a las del modelo de hoja y yunque. Las primeras realizan cortes más limpios y precisos. Los cortes de diámetros mayores de 1,3 mm deben realizarse con tijeras de podar de dos manos (tijeras de podar) o con serrucho de poda.

Nunca utilice tijeras de recortar setos para podar un árbol. Sea cual sea la herramienta que utilice para podar, asegúrese de que está limpia y afilada.

Establecimiento de una estructura fuerte
Se debe establecer una buena estructura de ramas primarias de andamio (ramas estructurales), cuando el árbol es joven. Las ramas estructurales forman el esqueleto del árbol adulto. Los árboles jóvenes formados de manera adecuada desarrollarán una estructura fuerte que necesitará menos poda correctiva conforme llegan a la adultez.

El objetivo de la poda para formación de árboles jóvenes es establecer un tronco fuerte, con ramas robustas y espaciadas adecuadamente. La resistencia de la estructura de la rama depende de los tamaños relativos de las ramas, sus ángulos y el espaciamiento entre las mismas. Naturalmente, esto variará con los hábitos de crecimiento del árbol. El roble-pino (Quercus palustris) y el liquidámbar (ocozol, Liquidambar styraciflua), por ejemplo, tienen una forma cónica con un tronco líder central. Los olmos (Ulmus spp.) y el roble perenne (Quercus virginiana) presentan a menudo una copa amplia sin un tronco líder central. Otros árboles como los tilos (Tilia spp.) y los perales Bradford, son densamente ramificados. Las técnicas correctas de poda eliminan las ramas estructuralmente débiles, mientras mantienen la forma natural del árbol.

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Desarrollo del tronco
Para la mayoría de los árboles jóvenes, mantenga un único líder dominante. No acorte el extremo de ese tronco, ni permita que las ramas secundarias crezcan sobrepasándolo. Algunas veces un árbol desarrollará líderes dobles, conocidos como tallos codominantes. Esto puede conducir a un debilitamiento estructural, así que es mejor eliminar uno de ellos cuando el árbol es joven.

Las ramas laterales contribuyen al desarrollo de un tronco robusto y adecuadamente ahusado. Es importante dejar algunas de esas ramas en su sitio, a pesar de que deban ser eliminadas mediante poda en el futuro. Esas ramas, conocidas como ramas temporales, también ayudan a proteger el tronco del sol y de lesiones traumáticas. Las ramas temporales deben mantenerse suficientemente cortas para que no obstruyan o compitan con las ramas permanentes seleccionadas.

Selección de ramas permanentes

Los árboles de viveros presentan a menudo ramas bajas que los pueden hacer parecer bien proporcionados cuando jóvenes. Pero, las ramas bajas rara vez son apropiadas para árboles de gran desarrollo en un ambiente urbano. La formación de un árbol depende de su función primaria en el paisaje. Por ejemplo, los árboles en las calles deben ser podados para que permitan como mínimo un espacio libre de 16 pies (4,8 m.) para el tráfico. La mayoría de los árboles ornamentales sólo requieren un espacio libre de algunos 8 pies (2,4 m.).

La altura de la rama permanente más baja está determinada por la función deseada del árbol y su localización en el paisaje. A los árboles que se utilizan para ocultar una vista desagradable o como cortaviento, puede permitírseles que ramifiquen desde el suelo. La mayoría de los árboles de gran desarrollo en el paisaje se tienen que podar eventualmente para permitir el paso de personas.

El espaciamiento de las ramas, vertical y radialmente en el árbol es muy importante. Las ramas seleccionadas como estructurales permanentes, deben estar adecuadamente espaciadas a lo largo del tronco. Mantenga un equilibrio radial con las ramas que crecen hacia el exterior en todas direcciones.

Un buena regla básica para el espaciamiento vertical de ramas permanentes es la de mantener una distancia igual al 3% de la altura definitiva del árbol. Esto es, un árbol que puede alcanzar una altura máxima de 50 pies (15 m.) debiera tener ramas estructurales permanentes a lo largo del tronco cada 18 pulgadas (45 cm.) Trate de evitar que dos ramas estructurales estén dispuestas una encima de otra, en el mismo lado del árbol.

Algunos árboles tienen la tendencia a desarrollar ramas con ángulos de unión cerrados y horcaduras estrechas. A medida que el árbol crece, la corteza puede quedar englobada profundamente dentro de la horcadura entre la rama y el tronco. A esto se le denomina corteza incluida. La corteza incluida debilita la unión de la rama al tronco y puede ocasionar la falla de la rama cuando el árbol es adulto. Debe podar las ramas con uniones débiles mientras son jóvenes.

Evite el aclareo excesivo del interior del árbol. Las hojas de cada rama deben producir el alimento suficiente para mantener a dicha rama viva y en crecimiento. Además, cada rama tiene que contribuir para alimentar y hacer crecer al tronco y las raíces. La eliminación de demasiadas hojas puede causarle “hambre” al árbol, reducir su crecimiento y perjudicar su salud. Una buena regla básica es mantener como mínimo la mitad del follaje en las ramas localizadas en las 2/3 partes inferiores del árbol.

Árboles recién plantados
La poda de árboles recién plantados debe limitarse a la poda correctiva. Elimine las ramas desgarradas o rotas. Reserve otras medidas de poda para el segundo o tercer año.
La creencia de que los árboles deben ser podados cuando se plantan para compensar la pérdida de raíces es errónea. Los árboles necesitan sus hojas y extremos de los brotes para proporcionar el alimento y las substancias que estimulan la producción de nuevas raíces. Los árboles no podados se establecen más rápido, con un sistema de raíces más fuerte que los que son podados en el momento de la plantación.

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FUENTE: isahispana.com

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