La labranza es la remoción de la capa vegetal del suelo. Esta se lleva a cabo antes de la siembra con el fin de facilitar la germinación de la semilla, así como el crecimiento y desarrollo óptimo de la planta. Igualmente, este proceso permite el control de la maleza y el mejoramiento de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.

Labranza

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Tipos de labranza

Labranza primaria

Este tipo de labranza consiste en la remoción del suelo a una buena profundidad con el fin de mejorar la estructura del mismo por medio del arado para el óptimo desarrollo de las raíces. Esta técnica se hace a una profundidad de 20 a 25 cm, dependiendo la textura del suelo.

La labranza primaria facilita el drenaje del suelo y mejora la capacidad de retención del aire y el agua. Deberá llevarse a cabo al menos un mes antes de la siembra para que se pueda descomponer los residuos de la cosecha anterior.

Implementos para realizar la labranza primaria

Arado de disco: la principal función de este implemento agrícola es el voleo del suelo para permitir el movimiento y aireación del mismo, la incorporación de los rastrojos a la superficie, la descomposición y desmenuzamiento de los terrones de tierra (siempre y cuando no este húmeda).

Arado de vertedero: también se le conoce como arado de rejas. Es una herramienta que voltea el suelo para formar un canal que facilite una mayor entrada de aire, mejor penetración del suelo a capas más profundas y una óptima circulación de agua.

Cada reja se encarga del corte horizontal, por lo que cada verterdera realiza un volteo de la banda del suelo cortado. Mientras que la cuchilla puede ayudar al corte vertical de la banda del suelo.

Arado de cincel: cuenta con varios aros de acero separados a unos 30 cm entre sí. Esta herramienta opera a una profundidad de entre 18 y 20 cm con una velocidad alta para que ayude a descompactar el suelo.

El arado cincel se puede aplicar a terrenos duros para que destruya las capas compactas y, con ello, permitir que penetre el aire y el agua y, se pueda dar un mayor crecimiento de las raíces.

Rotovotador: es una herramienta que se usa para la remoción, picado e incorporación de los restos de cosecha y rastrojo del suelo. Se emplea para acelerar el terreno. Es un implemento para minimizar las labores de subsolado, control de malezas y la descompactación.

Fresadora: también conocida como rotocultor, la cual realiza tareas de desmenuzado del suelo para dejarlo pulverizado y esponjoso de manera uniforme. Además, facilita el mantenimiento y la aireación de los terrenos para su labores de cultivo. Trabaja a una profundidad de 25 cm máximo.

Subsolador: esta herramienta trabaja por debajo de la capa arable sin necesidad de volear el suelo, sobre todo para la roturación profunda, la descompactación para que permita infiltrar el agua y penetrar a las raíces y, facilitar la aireación.

Labranza de los suelos

Labranza secundaria

La labranza secundaria va a crear en la capa superior de la tierra una zona con una estructura que permita la germinación rápida y uniforme de las semillas. incluso favorece el crecimiento de la planta. El trabajo de la labranza secundaria va a depender de la calidad de la labranza primaria. Además, la labranza secundaria incluye todos los trabajos después del arado como la nivelación del suelo para la siembra y el refinamiento.

Implementos para realizar la labranza secundaria

Rastra: la rastra se usa para la preparación del terreno en presiembra. Se emplea para deshacer la capa superficial del suelo, lo que va a permitir una buena germinación de la planta. Cuenta con una cuchilla trasera para cortar la hierba y que quede un terreno uniforme para la siembra.

Sembradora: se usa para sembrar. La sembradora lleva unas rejas adelante de los tubos por donde se distribuyen las semillas que van a cubrir los surcos en los que se depositan para luego cubrirse con tierra por gradas o rodillos.

Surcadora: es un implemento que se emplea para elaborar los surcos y sembrar los cultivos que se siembran bajo la modalidad de surcos. Esta herramienta ayuda a obtener surcos perfectos para tener un buen drenaje. Asimismo, el surcador puede usarse para acollar cultivos sembrados en hilera.

La surcadora permite un ajuste de espaciado de surco, así como ángulo, filas y altura. Puede adaptarse con tractores de distintas potencias. Este surcador se caracteriza por un fácil manejo, precisión y tamaño. Puede romper, pulverizar y surcar en un solo movimiento.

Labranza según el tipo de suelo

Si son suelos arcillosos, lo ideal es que la aradura se haga con anticipación para permitir una granulación natural. Incluso la aradura temprana genera la acumulación de agua y previene la inmovilización del nitrógeno en el suelo.

Si los suelos son livianos o arenosos, estos precisan de granulación complementaria. Pero no se recomienda la aradura temprana, ya que no es una estructura estable. Se debe arar en el momento más cercano a la época de siembra.

Seguramente sino sabías nada sobre el proceso de la labranza, ahora tendrás una idea más clara.

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