El Laurentino también llamado viburnum tinus, es un arbusto de follaje persistente, de copa densa, globosa y ramificada que suele alcanzar hasta 2.5 metros de alto a los 15 años de edad. Es nativo de la región mediterránea de Europa y pertenece a la familia de las Caprifoliáceas. Se mantiene con menor porte a través de podas periódicas. Sus hojas son aovadas de entre 7-10cm de largo, color verde oscuras en la cara superior y clara y pilosa en la cara inferior.

Laurentino

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Sus flores son numerosas; al principio rosadas y, después, blancas, de aproximadamente 0.5cm de diámetro. Se disponen en inflorescencias redondeadas terminales. La floración del Laurentino o Viburnus tinus se extiende desde mediados del invierno hasta mediados de la primavera; a fines del verano produce frutos ovalados de 6mm de largo de color negro azulados y brillantes, que persisten durante 2 meses.

Cuidados del Laurentino

El Laurentino crece en un terreno fértil, profundo y ligeramente ácido, en recipientes con más de 30cm de profundidad. También se adapta a la tierra arcillosa, pero tendrá dificultad si el drenaje es deficiente.

En cuanto al abono, la aplicación de 10g de fertilizante compuesto a mediados de la primavera y a finales del verano ayudará a activar el crecimiento y la floración del Laurentino, ayudando a su vez a lograr una copa mucho más ramificada. Si lo cultivas en jardinera, abona con 150g de harina de huesos a principios de la primavera para beneficiar el desarrollo de las raíces y formar una planta tupida.

Resiste la sequía prolongada, precisa 2 riegos semanales en verano y cada 10 días durante el invierno. El Laurentino florece adecuadamente en sitios luminosos y la luz solar directa de la mañana lo favorece. También se acomoda en lugares umbríos aunque tiende a reducir su floración.

Cultivo del Laurentino en el jardín

  • Planta el Laurentino con el cepellón, evitando dañar las raíces al quitar el recipiente que lo contiene.
  • Cuando el cultivo se efectúa en la primavera se activa el crecimiento inicial; durante el verano o el invierno se recupera lentamente y comienza a desarrollar a partir del segundo año.
  • El ejemplar adulto deberá trasplantarse sin ningún tipo de problemas a inicios de la primavera.
  • El Laurentino se ajusta a lugares sombreados donde no llegan a prosperar otras especies arbustivas.
  • Aclara el follaje podando las ramas que crecen al finalizar la floración; también se retiran los tallos secos, débiles o quebrados.

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