Estas fascinantes plantas de tamaño pequeño denominadas Lithops se encuentran entre las más interesantes de las suculentas y pertenecen a Sudáfrica; presentan un par único de hojas hinchadas y moteadas, unidas a un tallo corto, enterrado en el suelo. Las hojas se encuentran casi fusionadas para formar un cuerpo grueso y corto de unos 2,5 cm de diámetro, dividido en su extremo. De esta división entre las hojas nace una flor similar a la margarita a finales de verano o inicios del otoño, habitualmente de color blanco o amarillo, de acuerdo la especie que se trate.

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La Lithops se parece asombrosamente a pequeñas y redondeadas piedras, por lo que también suele ser llamada Piedras Vivientes o Plantas Guijarro. Las flores duran una semana y un grupo de buen tamaño puede florecer durante dos meses. Una de las especies más conocidas de la Lithops es la lesliei que posee hojas aplanadas en la parte superior de 4 cm que varían desde el rosa grisáceo hasta el marrón verdoso. En verano y en otoño, proporciona flores grandes de color amarillo dorado de 2,5 cm de ancho o más. Aunque son idénticas en su forma, las numerosas especies pueden presentar una notable gama de colores.

Cuidados de la Lithops en primavera-verano

Lithops

Cambia la Lithops cada tres años en primavera a macetas de 8 cm de diámetro con compost de cactus y un puñado de arena fina, o bien, una mezcla de compost y arena a partes iguales, agregando trozos de tiesto o piedrecilla en la base para asegurar un buen drenaje. La temperatura ambiente de una habitación es suficiente para que se mantenga saludable; pero puede elevarse de los 27 °C sin que la planta sufra ningún daño.

Lo importante es asegurarle la mejor iluminación posible. Riégala esporádicamente desde finales de la primavera hasta que la flores se marchiten y añade un fertilizante líquido débil al agua cada cuatro o seis semanas durante todo el verano.

Cuidados de la Lithops en otoño-invierno

Mantén tus plantas guijarro a una temperatura de 10 °C en el lugar más luminoso que tengas en tu casa. Empieza disminuyendo el riego en otoño, de manera que poco a poco puedan secarse completamente y permanecerá así durante todo el invierno. Durante este periodo, las hojas empezarán a arrugarse y surgirá entre ellas un par nuevo, incrementando de tamaño hasta que, al llegar la primavera, estén completamente formadas y las viejas se hayan secado. En ese instante, tendrás que rellenar de nuevo la planta.

Cuando comience el verano, divide los racimos atestados y deja que los esquejes se sequen durante cuatro días. Después plántalos individualmente en un compost normal. Mantén la planta controlada con un insecticida sistémico a base de dimethoato.

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