La Nemesía es un género compuesto por 50 especies distintas originarias de África. Comprende plantas herbáceas, anuales, semirústicas, vivaces y sus frutos dan un hermoso colorido al jardín. Son plantas de hojas opuestas, oblongas o lanceoladas, y dentadas. La floración es sin duda alguna lo más interesante de este género y se presenta con flores agrupadas en racimos al final de los tallos florales, o a veces solitarias o axilares. La flor presenta la corola en forma de espolón y su limbo está formado por dos labios.

nemesía

Te recomendamos leer: Jalea real, ideal como hormona de enraizamiento

Este género es popular porque es fácil de cultivar, y tiene flores de diferentes colores. Cuenta con una floración estival muy prolongada y posee diversas aplicaciones para dar color y luminosidad a los jardines. A este delicado y bonito género se le puede hacer únicamente una objeción, y es que florecen con tanta profusión que las plantas se agotan rápidamente, por lo que su período útil ornamental es reducido.

Cuidados de la Nemesía

Como todas las plantas de jardín de floración anual, la Nemesía no es muy exigente en cuanto al emplazamiento, clima y calidad el terreno, dado que su vida es corta; las especies vivaces tendrían que estar situadas en lugares que les gusten más, dado que de lo contrario pronto degeneran.

Las especies anuales son las que más frecuentes se ven en España, les va muy bien cualquier tipo de tierra normal de jardín, siempre y cuando, no sea demasiado calcárea; en cuanto al emplazamiento, lo mejor es situarla a pleno sol o bajo una sombra ligera, pero nunca en un lugar demasiado umbrío.

La distancia de plantación varía entre 15 y 20 cm de separación entre plantas; no obstante, si la Nemesía se planta en macetas, esta distancia se puede incrementar. En veranos muy calurosos y secos, puede ser preciso efectuar algún riego suplementario por la sequía.

Quizás también te pueda interesar: Leyendas populares sobre las plantas

Propagación

Las especies anuales de la Nemesía son las que más están generalizadas y se multiplican a través de semillas. La siembra se puede efectuar en dos épocas: en otoño y en primavera. La efectuada en otoño requerirá de mayores cuidados que la de primavera principalmente en zonas frías. En zonas cálidas, la siembra de primavera se puede efectuar en el exterior directamente, para poder trasplantarlas una vez que las plantas tengan el tamaño adecuado al sitio definitivo.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta