Los Phormium son unas plantas perennes, altas y siempre verdes, de origen neozelandés, muy populares por su atractivo follaje. Además, suelen producir ramilletes de flores en forma tubular en el extremo de los tallos, de hasta 3 m de altura. En las 2 especies existentes la más común es el Phormium tenax.

Phormium

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Este forma un macizo prominente de hojas erguidas, lustrosas y con forma de espada, de color verde intenso. Durante el verano, sus grandes tallos sostienen ramilletes de flores rojizas, seguidas de enormes vainas de semillas. También existen variedades muy atractivas, que cuentan con hojas matizadas o purpúreas, incluyendo algunas enanas.

Todas ellas son excelentes para macetero y quedan realmente muy bien en una terraza soleada. Existen muchas variedades increíbles y son estas las que proporcionan más color e interés al jardín.

Cuidados de los Phormium en primavera y verano

Trasplanta a los Phormium cada dos años en primavera; empieza con macetas de 20 cm de diámetro y trasplántalas cada vez a una maceta una medida mayor hasta llegar a una de 45 cm de diámetro. El compost tiene que ser absorbente; prueba con tres partes de un compost con una parte de turba, o mezcla una parte de mantillo, dos partes de tierra negra, una parte de arena gruesa y una parte de turba.

En los años en que no trasplantes al Phormium, retírale la capa superior de tierra y sustitúyela por compost nuevo. Al mismo tiempo, no olvides que es sumamente importante cortar y eliminar las hojas que hayan resultado dañados por las heladas.

Mantén a tu planta en un lugar soleado, aunque tolera muy bien la sombra parcial, pero no total. En primavera y verano, riega de manera abundante para que el compost se mantenga húmedo. Durante este periodo, agrega un fertilizante líquido al agua, cada dos o tres semanas.

Cuidados en otoño e invierno

Generalmente, los Phormium son más resistentes de lo que crees y, en muchas regiones, los peligros del invierno resultan muy poco importantes para ellos. Sin embargo, se pueden deteriorar en climas muy severos, por lo que es aconsejable proteger las plantas envolviéndolas con arpillera o paja.

En las regiones frías, lo mejor será cultivarlas contra una pared para resguardarlas del viento y las heladas. A lo largo de los meses invernales es conveniente y a veces necesario mantener la planta en un lugar bien soleado. Cuando finalice el otoño y las semillas hayan madurado, corta los tallos de las flores y retira las hojas descoloridas de la base.

Los Phormium no presentan muchos problemas; sin embargo, el compost no debe quedar seco nunca, dado que las hojas perderían el brillo. Por otra parte, las fuertes heladas podrían perjudicarlos.

Imagen cortesía de Rio Moros, todos los derechos reservados

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