Pocas son las especies de la Pilea que han sido desarrolladas como planta de interior. Pertenece a la misma familia de las Pillionias, pero la Pilea es originaria de las regiones tropicales de América y Asia. Una de las especies más fáciles de cultivar es la Pilea cardierei, debido a sus atractivas marcas blancuzcas y el aspecto metálico de sus hojas. Forma una planta compacta y arbustiva; muy atractiva, de crecimiento rápido y tolera perfectamente la sombra, lo que la convierte en una gran candidata para rellenar un hueco debajo de una planta más alta, en un grupo.

Pilea

Cuidados de la Pilea en primavera y verano

Trasplanta la Pilea cada año en primavera, utiliza una maceta una medida mayor si ves que ha llenado la anterior. Usa un buen compost y para mantenerla compacta y arbustiva, corta los tallos por la mitad en la época del trasplante y recorta la punta de los nuevos brotes a medida que vayan desarrollándose durante la temporada.

La temperatura ambiental de la época es adecuada y puede superar los 24 °C sin que la planta sufra. La Pilea prefiere la luz indirecta y deberás protegerla siempre del sol directo. Riégala abundantemente para que el compost se mantenga húmedo.

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Cuidados de la Pilea en otoño e invierno

Durante los meses más fríos, mantén la temperatura entre 13 y 18 °C, aunque no debes preocuparte si las temperaturas son inferiores durante periodos cortos. Reduce la cantidad de agua, de manera tal que el compost se mantenga un poco seco y no le agregues más fertilizante. Continúa rociándola regularmente y mantenla en un sitio iluminado.

Modo de propagación

Obtener esquejes de Pilea es muy simple; de hecho, mucha gente sustituye sus plantas cada año por esquejes jóvenes enraizados, dado que las plantas viejas pierden las hojas inferiores, lo que les da un aspecto escuálido. Corta esquejes de 10 cm de largo, de la punta de los tallos, en primavera.

Corta justo debajo de un par de hojas y después quítalas. Introduce los esquejes hasta la altura del par de hoja siguiente, en partes iguales de turba y arena, envolviéndolos en una bolsa plástica o en un propagador; mantén los esquejes en la sombra, a una temperatura de entre 18 y 21 °C.

Cuando los brotes nuevos sean visibles, extrae los esquejes del propagador y plántalos individualmente en un buen compost, tratándolos después como plantas maduras.

Imagen cortesía de TANAKA Juuyoh, by 2.0

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