No te olvides plantar tus bulbos para las flores de primavera.

Las plantas han resuelto de maneras muy diversas el problema de la supervivencia durante épocas adversas, como son los inviernos muy fríos y los veranos excesivamente cálidos y secos. Así, las especies anuales completan su ciclo durante las estaciones favorables y transcurren como semillas las épocas desfavorables para el crecimiento. Las plantas bulbosas, en cambio, han desarrollado órganos subterráneos de reserva que les permiten sobrevivir durante las estaciones desfavorables en estado de reposo y reiniciar el crecimiento cuando las condiciones ambientales vuelven a ser favorables.

El tulipán, el narciso, el crocus y los jacintos son algunas de las especies que florecen en primavera, inundando nuestros jardines de un colorido único y una fragancia inigualable. Suelen plantarse en otoño, durante los meses de octubre, noviembre y diciembre.

 

Una de las primeras plantas bulbosas en florecer en primavera es el Narciso. Esta planta proporciona una gran variedad de aspectos y formas, Las tonalidades cromáticas incluyen el blanco puro, una amplia gradación de amarillos y anaranjados, y en raras ocasiones, tintes rosados. Es frecuente encontrar Narcisos bicolores, con la copa y la corona haciendo contraste en dos tonalidades distintas.

Alegra con tulipanes tu jardín, el tulipán florece, aproximadamente, a los ciento veinte días de haber sido plantado y conserva su belleza y buen aspecto durante veinte días. Después, la flor se marchita y, en ese momento, es necesario proceder a cortar el tallo principal, en el que se encuentra y dejar que se seque el resto de la planta. Posteriormente, hay que extraer el bulbo de la tierra y dejarlo secar para, después, introducirlo en un recipiente que contenga arena seca, con el ápice colocado hacia arriba en un lugar fresco y oscuro. Así, en la siguiente época de plantación este bulbo se podrá reutilizar.

Otra bulbosa muy apreciada y popular gracias a sus flores en forma de racimos y el intenso perfume que desprende, en el jardín donde están plantados, es el jacinto. Es muy utilizada tanto en macizos de flor y formaciones primaverales de jardín, como en cultivo interior de las viviendas. Tenemos varias tonalidades: rosa, azul, amarillo, blanco.

Los amarilis tampoco se quedan atrás con sus espectaculares flores en forma de trompeta y en los últimos años se han convertido en un bello adorno de navidad con bulbos forzados, es decir, sometidos a determinadas condiciones de frío y luz para conseguir una floración precoz.

Todos los bulbos y en especial los jacintos se pueden cultivar en agua, sin necesidad de plantarlos en tierra. Necesitamos un vaso especial que se caracteriza por un estrechamiento en la parte superior que evita que el bulbo se moje pero permite que desarrollen las raíces en el interior del vaso lleno de agua. Verás como un aroma dulce muy agradable invade la zona de la casa donde lo coloques.

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