Aunque el término plantas bulbosas se refiere en sí a las plantas de bulbo, en jardinería también llamamos plantas bulbosas a las que cuentan con raíces tuberosas, cormos o rizomas. Todos estos órganos se encuentran por debajo de la tierra y sirven para acumular los nutrientes que las hojas fabrican. A partir de ellos, es donde brota y se origina una nueva planta año tras año. ¡Mira cuáles son las plantas bulbosas de primavera!

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Anémona

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La Anémona coronaria posee variedades con formas simples o dobles, rosadas, púrpuras, blancas y blancas con un círculo rojo en el centro. Crece muy bien en el suelo fértil, profundo y ligeramente arcilloso.

El lugar adecuado debe prepararse con anticipación agregando estiércol fermentado, mantillo y resaca de río, y un poco de harina de huesos. Los rizomas tuberosos de la Anémona deben colocarse a 3-5 cm de profundidad en el otoño, separados a 10 cm, con una capa superficial de resaca de río o turba para protegerlos de los primeros fríos del invierno.

Riega la Anémona periódica y moderadamente para mantener el suelo húmedo y aplica 2-3 g de fertilizante compuesto a principios de la primavera para favorecer la floración. Esta planta bulbosa florece al promediar la primavera. Los tubérculos deben recogerse al terminar el ciclo y guardarse en un lugar fresco hasta el año siguiente.

Jacinto

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Las formas híbridas del Jacinto con flores dobles posibles de color blanco, azul, violeta y rosado, se adecúan para el cultivo en macizos en grupos informales, bajo la copa de los árboles de follaje poco denso o entre arbustos. Aman los suelos sueltos, profundos y fértiles y el terreno debe prepararse con antelación añadiéndole humus y harina de huesos.

La plantación se efectúa durante el otoño a 12-15 cm de la superficie y a una distancia de 10 cm. Si lo sitúas a pleno sol, florecerán varios años sin levantarlos del mismo terreno. En regiones con fríos rigurosos, la plantación del Jacinto debe realizarse a mediados del invierno.

Riega el Jacinto periódicamente para que el suelo se conserve húmedo y coloca una capa superficial de turba para protegerlo de los fríos intensos.

Cultiva el Jacinto en tiestos con un sustrato compuesto por tierra negra, turba y resaca de río. A principios de la primavera y con el agua de riego, agrega un fertilizante compuesto. Corta las flores marchitas luego de la floración y renueva los bulbos anualmente.

Plantas bulbosas de primavera: Fresia

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Cultiva los híbridos de la Fresia para componer macizos multicolores, o bien, para recolectar las flores durante la primavera. La plantación de la Fresia comenzará en una maceta a mediados del otoño porque son sensibles al frío, usando un sustrato compuesto con tierra negra y resaca de río en partes iguales.

Trasplanta la planta al jardín cuando termine el periodo de las heladas y si vas a plantarla al aire libre, fíjate de cubrirla en las noches de bajas temperaturas. Las Fresia progresa muy bien en suelos fértiles, drenados y profundos; el exceso de nitrógeno puede activar la brotación, pero provoca el vuelco del follaje y disminuye la floración.

Añade entre 200 y 300 g de harina de huesos por metro cuadrado y adapta la planta en un recipiente con más de 15 cm de altura. Los sitios soleados la favorecen durante la mañana.

Ten en cuenta que precisa riegos moderados hasta terminar la floración. Los bulbos de las Fresia se recogerán cuando las hojas se resequen en su totalidad al terminar la primavera y se conservarán acondicionados hasta el año siguiente.

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