Las primuláceas son una familia de plantas anuales o perennes, con más de 20 géneros que incluyen plantas de jardín conocidas como las flores silvestres y las hermosas y coloridas prímulas. Existen aproximadamente más de 800 especies de las regiones templadas y frías del hemisferio norte. En este post te dejaré 2 plantas de la familia de las primuláceas que son muy bonitas, resistentes y fáciles de cultivar: prímula obconica y prímula malacoides.

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Prímula (primula obconica)

La prímula obconica es una planta herbácea anual, perfecta para el jardín y el balcón reparado, de 10 a 15 cm de largo que cuenta con hojas simples arrosetadas, pubescentes y cordiformes de 5 a 10 cm de longitud. Es perteneciente a la familia de las primuláceas y de origen chino. Sus flores miden 2,5 diámetro y están dispuestas en inflorescencias; pueden encontrarse en color blanco, lila y púrpura desde el otoño hasta la primavera.

La prímula es muy fácil de cultivar, siempre y cuando le proveas un suelo suelto y fértil con 3 partes de resaca de río y 7 partes de tierra negra, así como también una luminosidad plena con luz solar directa o a media sombra, una atmósfera húmeda y un riego cada dos o tres días, evitando mojar las hojas. Por otro lado, utiliza 5 gramos de harina de huesos por planta al colocar la planta en canteros, propaga por semillas, y elimina las flores secas. Esta planta es resistente a las causas parasitarias y al frío.

 

Malacoides (primula malacoides)

La prímula malacoides es una planta herbácea anual, de 20 cm de alto, perfecta para canteros, macizos florales en jardines y balcones reparados de vientos en maceteros, que cuenta con hojas simples aovadas de 3 a 7 centímetros de largo. Es perteneciente a la familia de las primuláceas y de origen chino. Sus flores miden 1 cm de diámetro y están dispuestas en inflorescencias; pueden encontrarse en color blanco, lila y rosa, en otoño, invierno y primavera.

La prímula es muy fácil de cultivar, siempre y cuando le proveas un suelo suelto y fértil con resaca de río y tierra negra en partes iguales, así como también una luminosidad plena con luz solar directa o en lugares algo sombreados, una atmósfera húmeda y un riego cada tres días, evitando mojar las flores. Por otro lado, utiliza 200g de harina de huesos por metro cuadrado de cantero previo a la plantación, propaga por semillas, y cortar periódicamente las inflorescencias secas si no se cosechan las semillas. Esta planta es resistente a las causas parasitarias y al frío.

 

 

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