Incrementar el número de tus plantas por medio de la propagación puede producir un arreglo realmente impresionante. Cultivar plantas resistentes a partir de vástagos o esquejes es una faceta fascinante de la jardinería. Puedes acumular un mayor número de tus plantas preferidas y construir una reserva para cambiar especímenes con tus amigos, vecinos y familiares.

Aumenta el número de tus plantas por medio de la propagación

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La propagación es muy simple mediante esquejes blandos o semi leñosos tomados a inicios de la primavera o en verano; por esquejes de madera dura en otoño; por esquejes de raíz tomados en otoño e invierno; por vástagos extraídos en otoño o en primavera; por acodo a finales de la primavera o en verano.

Propagación a través de esquejes de madera blanda

Estos son brotes blandos y jóvenes que suelen enraizar con facilidad en una mezcla de partes iguales de arena fina y turba en un propagador a una temperatura de 16 °C. Los esquejes deben tener una longitud de 8 cm, con las hojas inferiores recortadas y el tallo cortado debajo del nudo de hoja más bajo. Introduce los extremos del corte en hormona de enraizamiento y plántalos a una profundidad de 3 cm en el compost, separados por unos 5 cm, a unos 12 mm del borde recipiente de 10 cm de diámetro. Mantenlos a la sombra y echarán raíces a las tres semanas.

Reproducción a través de esquejes semi leñosos

Se trata de vástagos con extremos blandos que están empezando a endurecerse en la base. Se deben tomar a finales del verano y muchos arbustos se propagan de esta manera. El mejor método consiste en tomar esquejes con talón. Estos son brotes laterales que surgen del tallo principal con un pequeño trozo de madera vieja unido a ellos. Los bordes rasgados de la porción extraída tienen que recortarse hasta unos 3 mm de la base.

Quita las hojas inferiores, espolvorea con hormonas de enraizamiento y colócalos en una mezcla de partes iguales de arena fina y turba. Los esquejes semi leñosos pueden echar raíces en el exterior de la casa en una caja protegida del sol. No es preciso el calor artificial. Si has tomado muchos esquejes prepara un lecho de la mezcla de enraizamiento en una franja de jardín protegida del sol y cúbrelos con una campana.

Mantén la salud de los esquejes con un riego regular y protégelos del sol intenso. Las raíces tendrían que empezar a formarse al cabo un mes, y entonces podrás trasplantar las plantas jóvenes a un vivero en una zona protegida del jardín para que puedan pasar el invierno.

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