fabadiabadenas_mind plan

Hace unos días, mi vecino de jardín escribió sobre los peligros que en ocasiones conlleva la actitud de ser “autodidacta”.

Actitud, que si bien es cierto, alabo y comparto, en ocasiones se torna en “condición necesaria”, pero “no suficiente”.

En cierta ocasión leí, que las cosas suceden dos veces. La primera, cuando la piensas. Y la segunda, cuando la haces.
Por tanto para hacer más fácil la transición de lo primero a lo segundo, debemos valernos de alguna herramienta que nos permita obtener, aquello que pensamos.
Es curioso. En según qué circunstancias realizamos ambas acciones.

Cuando vamos a comprarnos un coche, antes de dirigirnos a un concesionario, realizamos un estudio en el que detectamos nuestras necesidades para saber exactamente lo que queremos.
Partimos de un presupuesto, del tamaño de la plaza de nuestro garaje, de cuántos kilómetros más o menos vamos a realizar al año, de si queremos que sea un utilitario o una berlina, o de que sea diesel o gasolina.

¿Por qué no hacer lo mismo a la hora de plantearnos, como queremos que sea nuestro jardín?
Además, en éste caso, tenemos algo más a nuestro favor. Cuando compramos un coche no hay segundas fases o etapas. No compramos el chasis, luego las ruedas o la tapicería. Hacemos una compra única.

Sin embargo, a la hora de hacer nuestro propio jardín, lo podemos estructurar en fases, por períodos de tiempo o por la disponibilidad monetaria que tengamos.
La imagen de arriba, representa lo que se conoce como “mapa mental”.

Es un diagrama en el que se representan palabras, ideas o tareas ligadas y dispuestas alrededor de una palabra clave o de una idea central. Se utiliza como ayuda para el estudio, organización y solución de los problemas, así como para la toma de decisiones.

En las raíces de la imagen, será donde pongamos –entre otras cosas-, nuestro presupuesto, el tamaño de nuestra plaza de “jardín”, los kilómetros que vamos a hacer con nuestro “jardín”, el número de asientos que queramos que tenga nuestro “jardín”, y el orden en el que lo iremos realizando, para sí conseguir saber nuestras necesidades y por tanto, conocer qué, queremos.

Ah, se me olvida algo extremadamente importante:

– Este anuncio es de un medicamento

– Lea atentamente las instrucciones de uso

– Si tiene alguna duda consulte con su farmacéutico

Sólo que en éste caso, vuestro farmacéutico, es Carlos.

www.fernandoabadia.com

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí