El Prunus cerasus también conocido como cerezo ácido, cerezo de Morello o guindo, es una especie de Prunus del subgénero Cerasus. Es nativo de Europa y sudeste de Asia. Está estrechamente emparentado con el Prunus avium o cerezo silvestre.

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Características de Prunus Cerasus

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El árbol crece de 4 a 10 metros de altura con numerosas ramillas. Las hojas son ovaladas o elípticas de 3,5 a 7,5 cm de longitud. Y en comparación con su primo, el cerezo, las hojas son más lustrosas y no tienen vello, además de tener un peciolo más breve. Los frutos son rojos, rojos intensos, profundos, casi negros, y su forma es casi idéntica a la cereza, pero la diferencia es el sabor, ya que las guindas no son tan dulces como las cerezas. Las flores tienen cáliz y corola con 5 elementos y se agrupan en racimos.

Cuidados del Prunus Cerasus

El guindo no requiere de muchos cuidados, siempre y cuando tenga las condiciones idóneas para poder crecer, por lo que requiere un espacio amplio para su cultivo.

Se puede cultivar desde la semilla, la cual debe remojarse al menos 24 horas antes de ser plantada, o bien, si se quiere ahorrar tiempo un guindo desarrollado y enraizado puede ser la opción.

Puede ser plantado a finales del otoño o principios del invierno, ya que requiere del frío para poder desarrollarse, por lo que es conveniente que se plante a temperaturas bajas. Es muy resistente a las heladas, siempre y cuando no sean tardías, ya que puede dañar los frutos.

Además, precisa de luz solar diaria, por ello necesita de un lugar soleado, lejos de aquellos árboles que puedan bloquear la luz para su correcto crecimiento.

Aunque se adapta muy bien a todo tipo de suelos, prefiere los frescos, calizos, profundos y con un buen drenaje.

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Al tener una cantidad considerable de nutrientes es mejor cubrirlo con un buen aporte de abono para que pueda proteger las raíces a la vez que intensifique su desarrollo. El abono debe aplicarse en el otoño.

En cuanto al riego no necesita de mucha agua, pero si hay una temporada de sequía, será mejor regarlo de forma regular, evitando que se produzcan encharcamientos que pueden poner en riesgo las raíces.

La poda debe realizarse antes de la caída de la hoja, limitándose a despuntarlo para que se vea obligado a ramificar, creciendo lateralmente y aumentando la floración que se lleva a cabo en la primavera, mientras que la producción del fruto es en el mes de noviembre hasta el mes de enero.

Hay que tener mucho cuidado con las plagas y enfermedades del Prunus Cerasus, ya que es muy propenso a ellas. Incluso se recomienda proteger el árbol de las aves, de lo contrario será imposible disfrutar de sus frutos.

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