Cuando se vive en una zona donde los vientos soplan con mucha fuerza, o bien, se tiene un área expuesta a las plantas, es preciso resguardarlas para evitar que sus ramas u hojas se vean afectadas seriamente. Así que lo mejor es optar por estas opciones cuando el viento se haga presente.

Plantas vientos

No dejes de leer: Qué es el sistema permacultura y sus ventajas

El viento y la capa límite

Capa límite se refiere a una capa de aire inmóvil alrededor de la hoja, es espeso y está vinculado a la velocidad del viento. En las hojas grandes la capa límite es de mayor espesor que en las pequeñas. Esta capa afecta tres procesos que interactúan de manera compleja:

  1. Pasaje de vapor de agua
  2. Absorción de CO2
  3. Intercambio de calor entre la atmosfera y la hoja.

Así que por ello la intensidad y la duración del viento trae efectos positivos y negativos en:

  • Fotosíntesis: el viento mejora la absorción de COal aumentar la turbulencia y, con ello, incrementar la conductancia de la capa límite.
  • Crecimiento: una reducción del crecimiento en árboles, tanto del tallo como de las hojas.
  • Transpiración: con la eliminación de la capa límite se reduce la tasa transpiratoria.
  • Balance térmico: el viento ayuda a minimizar la temperatura foliar.
  • Moefogenéticos: alteración del desarrollo y del crecimiento, lo que hará una reducción en la altura del tallo y el grosor.

Es por ello que las plantas que crecen protegidas del viento fuerte, ganan vigor, altura y color. En cambio los que están expuestos a ellos, tienden a mostrar aspectos más rústicos. Incluso existen efectos adversos que pueden deteriorar la planta:

  • Daño en las hojas: se manifiesta con lesiones que presentan una tonalidad marrón, desgarros y rupturas epidérmicas que pueden provocarse por la acción directa o por un agente transportado por el aire.
  • Daño en los frutos: heridas que se originan por el frotamiento contra los tallos y hojas.
  • Vuelco: doblar de manera excesiva a nivel del suelo, o bien, quebrado de los entrenudos que pueden desplazar las raíces o tirar los tallos.

Barreras cortavientos para jardines

Las barreras cortavientos hacen referencia a sistemas biológicos como hierbas, arboles y arbustos. Así como no biológicos como paredes, mamparas, empalizadas que su finalidad es la de reducir la intensidad del viento y brindar protección al suelo.

Setos

Si se quiere resguardar a las plantas del viento y de paso tener un jardín decorado, lo mejor es un seto. Para tal caso, lo ideal es usar coníferas, ya que tienen un follaje denso. Sin embargo, también se puede optar con árboles como los álamos o arbustos como las adelfas.

Vallas

Las vallas pueden aportar color y un tono vivo o también las clásicas, pero son sensibles a la acción de vientos fuertes.

Beneficios malla antipájaros

Laminas de caña, brazo o mimbre

Son excelentes elementos para jardines pequeños o balcones. Incluso se puede moderar la porosidad según la intensidad del viento en ciertas épocas.

Mallas de plástico

Las mallas de plástico aunque son artificiales, pueden resultar competitivas además de ofrecer gran resistencia y son muy duraderas.

Telas antiheladas

La tela antiheladas es una malla térmica que protege del granizo y el hielo. Es capaz de crear una atmosfera cálida al absorber el calor del suelo. De tal forma, que aunque el viento sople mucho o este muy frío, no habría que preocuparse por ello ni en el invierno.

Se puede cubrir plantas grandes como aquellas que estén en macetas en terrazas o balcones.

Invernadero

Las plantas exóticas van a requerir una protección especial si se cultivan en lugares donde el clima no les favorece. Así que es primordial protegerlas, ya sea dentro de casa, con plástico o mantenerlas en un invernadero. Para que el viento no se las lleve se puede sujetar el invernadero de tutores anclados al suelo y luego unirlos con cuerdas o alambres. Seguramente las plantas estarán sanas.

Consideraciones

Las barreras cortavientos tiene funciones que pueden influir de manera decisiva con el equilibrio y la biodiversidad, contra la erosión, regulación térmica, protección, refugio para fauna, reciclado de nutrientes, mejoramiento del lugar y aislamiento frente a contaminantes.

  • El diseño para la distribución de las plantas, considerando la barrera cortavientos si es vegetal, deberá considerar las necesidades de sol o sombra y agua, según la especie.
  • Para una mayor eficacia del resguardo se debe ubicar las barreras de manera perpendicular a los vientos dominantes de la zona. Si se trata de barreras vegetales, contemplar la competencia de nutrientes que se pueda generar con las plantas del jardín.

Así que toma tus precauciones si el viento te hace pasar una mala jugada y resguarda tus plantas de la mejor forma para evitar que lleguen a sufrir estragos hasta el riesgo de que mueran. Pero si conoces otras formas, no dudes en compartirlas para que puedas elegir la mejor, según las condiciones.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta