El Rosmarinus, mejor conocido como Romero, posee una fragancia aromática y ha sido cultivado durante mucho tiempo en los jardines de Europa occidental, ya que suele utilizarse en la cocina. No obstante, estos arbustos o perennes con flores son muy atractivos y pueden suponer un arreglo decorativos para la terraza o el patio. Este género contiene tres especies y todas ellas son originarias de la zona mediterránea.

rosmarinus

Quizás también te puede interesar: Un patio de invierno súper colorido

Cuidados del Rosmarinus en primavera-verano

Planta el Rosmarinus en primavera, con el compost adecuado, empezando con un tiesto de 15 cm de diámetro y cambiando la planta de maceta al año siguiente, a un tiesto 5 cm mayor, para llegar a un tiesto final de 25 cm de diámetro, después de lo cual tendrás que abonar la planta en superficie con un compost rico. Coloca una buena capa de trozos de tiesto en cada recipiente para asegurar un buen drenaje.

Durante la primavera, corta todos los brotes, los tallos y las ramas que se hayan dañado por las heladas, y recorta los vástagos sobrantes. Poda los arbustos que hayan crecido en exceso y mantén la planta en una posición soleada o luminosa. El Romero es resistente a las corrientes de aire frío y se desarrollará mejor si lo riegas con frecuencia.

still-life-625935_960_720

Cuidados del Rosmarinus en otoño-invierno

La floración puede continuar hasta bien entrado el otoño y solamente deberás tomar algunas precauciones cuando el tiempo es más frío. El Romero es resistente; no obstante, trata de asegurarle a tu planta un lugar donde puedas obtener el máximo de sol y disfrute de protección frente los vientos helados.

En cuanto te sea posible, mantén el compost bien seco durante los meses de invierno, especialmente durante los días más fríos del año.

rosemary-1688750_960_720

Propagación del Romero

Toma esquejes de 10 cm de los vástagos jóvenes semimaduros en el verano. Retira las hojas inferiores y sumerge los extremos donde has practicado el corte en hormonas de enraizamiento y coloca los esquejes en una mezcla a partes iguales de arena y turba húmeda.

Mantenla apenas húmeda y ligeramente protegida de la luz, en una cajonera o algo similar, hasta que los brotes nuevos indiquen que ya han echado raíces, habitualmente a las tres o cuatro semanas. Planta los esquejes con raíces en tiestos de 8 cm de diámetro.

Te recomendamos leer: Descubre cómo conservar las plantas aromáticas

El exceso de agua es el peor enemigo del Rosmarinus en los meses más fríos. Las plagas de insectos casi no causarán problemas.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta