Sagittaria sagittifolia también conocida como Flecha de agua (haciendo alusión a la forma de sus hojas), Cola de golondrina, Papa del agua, Colomo, Saeta de agua y Saetilla. Pertenece a la familia Alismataceae, siendo una especie espontánea de la flora de las regiones templadas de Eurasia y Gran Bretaña.

Sagittaria sagittifolia planta

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Características de la Sagittaria sagittifolia

Planta acuática emergida que suele tener una altura de 45 cm con una envergadura de 30 cm. Posee hojas erectas en forma de flecha de color verde, son aéreas, algunas flotantes o sumergida, de pecíolo largo, limbo en forma de punta de flecha, lóbulos basales grandes, de bordes enteros. Las flores de tres pétalos blancos y el centro púrpura, nacen en espigas en el verano. El fruto es un aquenio.

Cuidados de la Sagittaria sagittifolia

Sagittaria sagittifolia

Es una especie para adornar estanques y pequeños embalses. Además, resulta ideal para aguas de poco profundidad.

Para que pueda florecer de manera vigorosa es necesario ubicarla a la sombra.

Contra su dureza en condiciones adversas se puede decir que el rango mínimo de temperaturas con las que puede lidiar es de la zona 7, soportando heladas.

Para que se desarrolle de forma óptima, es necesario que la tierra sea fértil, mezclada con turba.

En el otoño es preciso quitar el agua y proteger la planta con turba abonada y paja hasta la primavera siguiente.

En lo que respecta a la poda, podría hacerse para que no se vuelvan invasivas. Para ello corta la parte superior de los tallos y no la yemas.

Incluso habría que asegurarse de que los brotes jóvenes no sean atacados por insectos, ya podría afectar la planta hasta el punto de destruirla por completo. Así que hay que recurrir al uso de insecticidas recomendados por especialistas.

Se multiplica por medio de división de rizomas en la primavera.

Cuenta con un tubérculo que es comestible. En Japón se le conoce como cigu, de sabor suave, con una textura de almidón muy similar a una patata crujiente al cocinarse.

Como te darás cuenta no es una planta de grandes cuidados ni muchos menos demandante, pero si de una gran belleza. Así que valdría la pena tenerla en casa para que de ese toque único. Ahora que si ya cuentas con ella, dinos qué haces para tenerla bella ¡Vale la pena!

Imagnes cortesía de: marianne, Gökhan EREN

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