La jardinería es toda una labor capaz de dar vida a plantas y flores para que pueda lucir espectacular ese espacio verde. Si bien, requiere de tiempo y muchos cuidados. También es importante conocer todo sobre los distintos métodos de siembra, la cosecha, así como el separar las raíces.

Separar raíces

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Separar o dividir las raíces

Este proceso es muy común, pero a pesar de ser un aspecto conocido la mayoría de las personas no sabe como hacerlo. Así que para adentrarnos más a este tema es preciso saber que el dividir las raíces consiste en extraer una o varias plantas de la tierra y separar la estructura de esta en dos o más secciones. La idea es partir la planta para poder generar nuevas de la misma especie.

Una de las razones por la que se divide la planta es para que se mantenga sana, ya que algunas crecen demasiado y están demasiado apretadas, por lo que es necesario que tengan un espacio considerable para poder crecer vigorosas y rozagantes.

En este método se dividen las raíces para que se desarrollen de manera independiente cada una de las secciones. Aquellas plantas con las raíces más desarrolladas (raíces fibrosas) y mayor extensión son las que se van a poder dividir.

La separación se debe llevar a cabo en el otoño con aquellas que crecen en la primavera y el verano. De igual forma, aquellas plantas que crecen en el otoño y el invierno deben ser divididas en la primavera.

Dividir raíces

Para este proceso se debe examinar si la planta cumple con ciertas consideraciones como la longitud de las raíces y la temporada de crecimiento. Al tener estos aspectos listos, se debe regar la zona donde esta la planta (con antelación) para que la tierra se desprenda del todo y queden expuestas las raíces para evitar dañarlas.

Transcurrido el tiempo, comenzar la división de las raíces según la cantidad de secciones que se precisen. Ten en cuenta que este proceso debe hacerse con mucho cuidado y paciencia para evitar dañar la planta. Para ello ayúdate de las manos y las herramientas necesarias (pala, cuchillo, guantes, etcétera).

Este método debe hacerse rápido, ya que las raíces pueden morir por la exposición a temperaturas elevadas. Después comienza a plantarlas en distintas zonas (ya sea el jardín o macetas) y finalmente riega y, dale todo el amor que merecen.

Imágenes cortesía de: Pedro,

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