Contenido del artículo

Los setos o cercos vivos se usan para establecer divisiones dentro del jardín y marcar límites permanentes. Actúan como barreras que disminuyen la contaminación ambiental y amortiguan los ruidos externos.

Te recomendamos leer: ¿Por qué sucede el amarronamiento de las coníferas?

A su vez, destacan los elementos llamativos del entorno: la floración de las especies arbustivas, los colores y las texturas del follaje. Algunas coníferas cumplen este propósito formando un seto denso de color verde oscuro o con escasas variaciones dentro de la misma tonalidad.

La plantación de coníferas se planifica determinando la altura que se quiere lograr. La tuya, thuja plicata, el ciprés, cupresus sempervirens, y el cupressocyparis leylandii, se adaptan a gran variedad de suelos, crecen hasta 2,50 m.

En poco tiempo son conocidos por la rusticidad. Estas especies alcanzan mayores alturas en condiciones naturales; para limitar su desarrollo se practican podas periódicas. Además no se justifica modificar la forma naturales de estos ejemplares mediante podas que les restan valor decorativo.

Plantación de las coníferas

Se disponen espaciadas 1,40 m. para facilitar el crecimiento lateral de las ramas bajas y mantener el follaje cerrado desde la base. En especies de inferior altura se dejan de 0,80 m., de acuerdo a la poda prevista y su finalidad.

Si se plantan con una separación menor se consigue un seto espeso en los primeros años; luego, por la superposición de las ramas, los ejemplares comienzan a mermar su vida y se producen claros bajo de la copa.

La plantación más distanciada reduce el costo pero no se puede esperar la formación de un seto macizo, aunque transcurran varios años. Los ejemplares jóvenes tienen la ventaja de formar raíces vigorosas en corto tiempo y no precisan tutores. Se efectúa a mediados del otoño o al iniciar la primavera, evitando los días fríos. Durante el primer año es necesario controlar el riego impidiendo el anegamiento prolongado o la sequía acentuada del terreno.

La poda

Realiza la poda de las coníferas solo lateralmente en los primeros años hasta alcanzar la altura deseada. La nitidez de su forma se consigue con la poda de conducción; puede tener el perfil recto en donde las dimensiones en su parte superior e inferior son semejantes o con el perfil inclinado con la base más amplia.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta