La Sinningia es una de las plantas más conocidas de este género, pero no debe confundirse con el género de las Gloxinias, dado que es diferente. La Sinningia speciosa es la más popular y, por lo general, se la suele comprar florecida en verano y, si escoges una planta con muchos capullos sin abrir, esta continuará floreciendo durante un par de meses o más.

sinningia

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Cuidados de la Sinningia en primavera y verano

Trasplanta los bulbos de la Sinningia, también conocida como Gloxinia o Gloxínea, a principios de la primavera, haciendo uso de un buen compost a base turba y colocándolos de manera que la parte superior quede al nivel de la superficie. Después, mantenlos secos y en un lugar cálido hasta que comiencen las primeras hojas; luego, riega con cuidado, desde abajo y mantén el compost húmedo sin mojar las hojas.

Una vez que los capullos se hayan formado en verano, agrega un fertilizante al agua una vez por semana hasta que las flores empiecen a marchitarse. Rocía con agua templada para aumentar la humedad ambiental, pero sin mojar las flores y las hojas. Coloca en un sitio iluminado, pero resguardado del sol. La temperatura debe mantenerse entre los 18 y 21° C, o 24° C en pleno verano.

Corta las flores marchitas y reduce la cantidad de agua hasta que los tubérculos ingresen en vida latente.

Cuidados de la Gloxínea en otoño e invierno

La floración suele terminar el inicio del otoño, momento en el que compost deja de regarse para que se seque completamente. Después, los tubérculos se extraen de la tierra y se almacenan en un lugar protegido de las heladas, a unos 7° C, hasta la siguiente primavera. También se pueden dejar en la maceta, en cuyo caso deben permanecer secos hasta la primavera.

Propagación de la Gloxinia

Divide los tubérculos en varias partes, cada una de ellas con una yema de crecimiento y plántalas a comienzos de la primavera. Otra alternativa es tomar esquejes de hojas en verano. Cuidadosamente realiza varios cortes a través del nervio central, en el envés de las hojas, haciendo uso de una cuchilla de afeitar.

Apoya varias hojas sobre turba y arena mezcladas, manteniendo siempre la temperatura a 21° C y asegúralas con grapas para que queden fijas. Mantenlas húmedas y en la sombra hasta que surjan las pequeñas plántulas.

Si las temperaturas son bajas cuando la planta está creciendo o si el tubérculo está expuesto a las heladas, las raíces y el follaje pueden pudrirse. Si rocías el follaje bajo el sol, las hojas podrían chamuscarse. El pulgón verde debe combatirse con un insecticida sistémico o con base de piretrina.

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